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lunes, 29 de agosto de 2016

El día que perdí mi sombra.- Aída del Pozo

Reseña El día que perdí mi sombra.- Aída del Pozo

Editorial: Autopublicación Amazon
Año de edición: 2016
ASIN: B01HU7Y9YS
Formato: Ebook

Sinopsis:

“Ni siquiera acierto a recordar qué día perdí mi sombra y dejé de ser yo. Ya ni me reconozco al mirarme en el espejo...”
Así comienza la estremecedora historia de Noelia, una mujer que ha perdido su identidad tras verse atrapada durante años en una relación tóxica. Huir de un mundo de prostitución, drogas y delincuencia es la única salida posible para recuperar la sombra que perdió e iniciar una nueva vida.
Ayudada por Pilar, su mejor amiga de la adolescencia, Noelia emprende una carrera contrarreloj hacia la ansiada libertad, tras huir de Curtis, el hombre que robó su autoestima y que lidera una red de prostitución y drogas en Madrid.
Para conseguir su objetivo, se esconderá en una aldea perdida, a la espera de que Santiago, policía y marido de Pilar, ultime los detalles para proporcionar a la joven una nueva identidad para que recupere el control de su vida.
Mientras Santiago construye un futuro para Noelia en la ciudad de Barcelona; Curtis, ciego por la rabia de haber perdido a quien considera de su propiedad, moviliza a sus hombres para encontrar a su mujer, que parece haber sido tragada por la tierra.
Cuando ya ha perdido toda esperanza de dar con ella, una pista inesperada llevará a su banda hasta Miraflores, un turístico pueblo de la sierra madrileña. La madeja comienza a desenredarse y el cerco en torno a Noelia se estrecha…

¿Logrará la joven recuperar su sombra? (Sinopsis extraída de: Amazon).

La autora:


Presentación de Aída

(Por la propia autora)

Ante un folio en blanco una se ve pequeña y un tanto perdida. ¿Qué contar a alguien que está frente a la pantalla del ordenador esperando conocerte, en tan sólo unas cuantas líneas? Así que después de darle varias vueltas, he decidido presentarme no contándote quien soy, sino quién no soy. No soy ya cuarenta y tantos años de idas y venidas, de encuentros y desencuentros, de dudas, de preguntas, de rabia contenida por anhelar levantar el vuelo y saber que tengo un ala rota porque dejé que me atrapasen y por ende, que me la rompieran. Cuentan quienes me conocen, que he sido un gran hallazgo, un inesperado soplo de aire fresco, todo un descubrimiento como escritora. Y yo les contesto que siempre he sido así, pero que parte de lo que soy estaba atrapado, escondido, reservado esperando un empujón para cortas mis cadenas. Siempre he sido fuerte, la vida me ha puesto a prueba en varias ocasiones y he sacado nota en los retos más amargos. Sin embargo, les digo, ahora y tras la prueba más dura, toca VIVIR con mayúsculas. Llevo viviendo intensamente, después de haber muerto, desde hace más de dos años. Duele el presente pero más duele el pasado y cuando eso sucede, el hoy se dulcifica. Escribo para sacar fuera todo lo que llevo dentro, todo lo que creo que merece la pena compartirlo contigo. Y lo que escribo es el resultado de lo que estoy viviendo ahora, porque a la anterior Aída, decidí decirle “basta”. Ahora soy realmente yo, por primera vez después de tantos años, ahora soy TORMENTAS DE TINTA. Y aunque haya tenido que dejar atrás aquello por lo que antes luché, creo que el camino que resta por descubrir se presenta repleto de posibilidades y esperanzas, de sueños por cumplir y que presiento se harán realidad. Ya no soy aquella adolescente que ganó un premio literario en el Instituto San Cristóbal de los Ángeles por un cuento que ni siquiera sé dónde dormirá (quizás en el trastero, perdido en una maleta) ni la universitaria que jamás se emborrachó ni se fumó un porro en aquella época llamada “movida madrileña”, que lo más alocado que recuerda haber hecho es bajar descalza por el Paseo de las Delicias, saliendo de la discoteca Titanic, con los pies destrozados por culpa de unos imposibles zapatos de “chúpame la punta” y tacón kilométrico. Tampoco soy ya la madre que se pasaba veinticinco horas al día cuidando de sus hijas (ellas ya comienzan a volar, sus alas son fuertes y las mías curaron ya), ni la mujer que no se cuestionaba nada ni la que se cogía el pedazo más pequeño del pastel. Ahora quiero y demando lo que me corresponde y por eso dicen las malas lenguas que he cambiado y que no me reconocen. No he cambiado, soy yo, les digo, aunque tampoco tengo por qué dar explicaciones ni justificarme porque a nadie más que a mí debo dar cuentas de mis decisiones y de mis contradicciones. Lo que hace unos años me debilitó y acabó conmigo, meses más tarde fue la fuerza que me ayudó en mi renacer y ahora esa vida que siempre quise vivir, esa vida plena en comunión con la palabra escrita, me espera. Ha llovido ya desde que mi caja de Pandora se abrió y ésta ya no puede cerrarse. Quiero compartir quién soy contigo, lector ávido de historias por vivir, sediento de palabras que evocan sentimientos, de caminos que se entrecruzan, de finales inesperados. Tormentas de tinta nace de las miles de lágrimas que antaño derramé, de las historias que esas lágrimas han hecho crecer y madurar en mi cabeza y que hoy apremian por salir a la luz. Pero, como tú y yo sabemos, tras la tormenta llega la calma. Y de los días tormentosos, de los días ventosos y de los días nublados, de aquellos que también nacen bañados por un sol radiante de primavera, de todos esos días que viviremos juntos, forjaremos una nueva historia, la tuya y la mía, amigo de las TORMENTAS DE TINTA. (Biografía extraída del blog de la autora: https://tormentasdetinta.wordpress.com).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela que se ha presentado al Tercer Concurso Amazon de Autores “Indie” en español; se trata de El día que perdí mi sombra de Aída del Pozo, segunda obra que leo de la autora, ya que hace un par de años leí su obra debut El silbido de la serpiente (podéis leer la reseña aquí) y que me encantó. Este segundo libro que Aída del Pozo me ha hecho llegar (muchísimas gracias Aída por volver a contar conmigo en tu nueva aventura literaria), la autora me ha vuelto a sumergir en una historia dura y compleja para sus personajes, aunque lo cierto es que en esta segunda novela me ha dado la sensación de que no ha llevado tan al límite a sus protagonistas como lo hizo en la primera.

El día que perdí mi sombra nos cuenta la historia de Noelia, una mujer que ha perdido por completo su identidad pero que está decidida a recuperarla. Sumergida en una relación destructiva y tóxica con Curtis, un hombre que se mueve en un submundo de delincuencia, drogas y prostitución, decide acabar con esa vida que la está llevando a la destrucción y huye sin mirar atrás. Escondida en un pequeño pueblo, cuenta con la ayuda de Pilar, su amiga de la infancia y de Santiago, pareja de Pilar y policía, quien está construyendo una nueva identidad para Noelia. Sin embargo, cuando todo apunta a que la joven podrá rehacer su vida lejos de Curtis, un cabo suelto pondrá a este sobre la pista de la joven, cerrando cada más el cerco a su alrededor.



En El día que perdí mi sombra, Aída del Pozo nos sumerge en una historia de violencia, amor, desamor y sexo, donde los personajes, llevados por decisiones erróneas en algún momento de sus vidas, se ven abocados a llevar una vida que les provoca una profunda desazón, un profundo dolor. Más allá de las marcas físicas están las marcas psicológicas, aquellas que jamás se cierran y nunca dejan de sangrar. Todos ellos, bien de forma voluntaria, llevados por una infancia marcada por una familia en la que la violencia ya estaba presente y un barrio marginal, o por una pasión desmedida que en muchas ocasiones se confunde con amor, o bien de forma involuntaria, huyendo de una realidad que puede llegar a ser aterradora o directamente conducidos por una mentira, terminan dentro de un mundo donde sus vidas valen lo que quienes pagan deciden. El día que perdí mi sombra es una novela que pretende reflejar la realidad de un submundo que se mueve entre las sombras, al mismo tiempo que nuestra propia realidad, pero intentando mostrar que también ahí pueden florecer sentimientos, aunque con ellos también afloran debilidades. Quizás es en este punto donde me ha faltado ver algo más de dualidad en los personajes, he visto como podían mostrar sus sentimientos (sin llegar a perder la rudeza de la calle) con aquellas personas que les importan, pero me ha faltado ver en más ocasiones la frialdad que se les supondría a unos personajes que se mueven en este mundo, sin ningún tipo de escrúpulo; en algunos momentos se muestran, sobre todo Curtis, demasiado benevolente, contradictorio.

Escrita bajo un estilo directo al que Aída del Pozo combina con una prosa adecuada, en El día que perdí mi sombra encontramos la figura de un narrador omnisciente que se expresa en tercera persona y que es conocedor de toda la información, tanto subjetiva como objetiva, que afecta a los personajes. Las escenas se desarrollan de forma correcta gracias a unas buenas descripciones acompañadas de unos diálogos que la autora resuelve bien, aunque algunos, tratándose de una conversación entre dos personajes, quedan un poco largos, lo que le resta un poco de agilidad al ritmo de la novela. El día que perdí mi sombra está escrita bajo un hilo temporal lineal, aunque los propios personajes, en los diálogos o a través del monólogo interior, realizan flashbacks con los que recuperan sucesos del pasado que explican muchas de las situaciones que están teniendo lugar en el presente.



En lo relativo a los personajes, aunque están todos bien definidos, me ha faltado, sobre todo en Curtis, ver más esas dos caras que me hubieran hecho posible tener más clara mi posición frente a él; solo al final de la novela vemos a un hombre enamorado de una forma que no es sana, enfermiza. A lo largo del libro he tenido muchos sentimientos encontrados y en algunos momentos llegaba a tener más simpatía por él que por la propia Noelia, quien es la víctima de toda la situación, pero que ocasiones se conducía con poca lógica. Es aquí donde más me ha costado encontrar mi sitio en la historia; como lectora necesitaba empatizar con la víctima y odiar al verdugo, pero con la definición de los personajes en algunos momentos que plantea Aída del Pozo, me ha costado conseguirlo en algunos momentos. Sin embargo, con Sarabia y El Rubio, los hombres de confianza de Curtis, pese a saber cuál era su realidad, he visto mucho más clara esa dualidad de dureza y debilidad que me ha hecho comprender el porqué de su conducta en cada momento. Personalmente, el personaje que más me ha gustado ha sido el de Evelyn, La Negra, una mujer que, pese a su vida, nunca deja de luchar.



Aída del Pozo vuelve con El día que perdí mi sombra, una novela llena de dureza y erotismo, que lleva al lector a un mundo sórdido en el que los sentimientos se esconden entre las sombras.






domingo, 21 de agosto de 2016

El silencio de la ciudad blanca.- Eva García Sáenz de Urturi

Reseña El silencio de la ciudad blanca.- Eva García Sáenz de Urturi

Editorial: Planeta
Año de edición: 2016
ISBN: 978-84-08-15416-7 
Formato: Ebook

Sinopsis:

Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo: en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria, una pareja de veinte años aparece desnuda y muerta por picaduras de abeja en la garganta. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un conocido edificio medieval.
El joven inspector Unai López de Ayala —alias Kraken—, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes… El tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier rincón de la ciudad. ¿Quién será el siguiente?

Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente. (Sinopsis extraída de: Planetadelibros).

El autor:


Eva García Sáenz de Urturi es escritora y diplomada en Óptica y Optometría. Durante una década ocupó varios puestos de alta dirección en el sector óptico. Posteriormente obtuvo una plaza fija en la Universidad de Alicante. En 2012 irrumpe en el mundo literario tras autopublicar “La saga de los longevos” en Amazon. Con la ayuda de los propios lectores, que la recomendaron entusiasmados, “La saga de los longevos” se convirtió en un fenómeno viral en las redes sociales, y en un caso de estudio al superar en ventas a los best sellers tradicionales. Poco después, “La Esfera de los Libros” publicó su novela en papel, siendo también un éxito de ventas traducido al inglés en USA, Canadá, Australia y UK. En 2013 ficha por Planeta y publica “Pasaje a Tahití” con gran éxito y repercusión de medios nacionales. El mismo año publica “The Immortal Collection”, la primera parte de “The Ancients Saga”, la traducción al inglés de su éxito en español, convirtiéndose en número uno en Fantasia, Paranormal Romance y Young Adult en Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y Australia. En 2014 publica “Los hijos de Adán”, la esperada segunda parte de “La saga de los longevos”, que se convirtió en pocas horas en número uno en Amazon y otro fenómeno viral en las redes sociales. Ha sido jurado en múltiples concursos literarios y es miembro del Conference Office de Planeta y de la Asociación de Escritores de Euskadi. Ha colaborado semanalmente en Cadena Ser en el programa “Punto de vista” recomendando libros de ficción y de empresa. Es conferenciante, formadora y experta en Social Media y escritura creativa, ha impartido numerosas conferencias y cursos de literatura, marca personal y marketing online para escritores. En abril del 2016 publica de la mano de la editorial Planeta “El silencio de la ciudad blanca”, una novela negra ambientada en su Vitoria natal. (Biografía extraída de: Página oficial Eva García Sáenz).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela que tenía muchísimas ganas de leer y que acabé hace unas semanas, El silencio de la ciudad blanca, la última obra de Eva García Sáenz de Urturi, una autora de la que he leído ya varias obras que me han encantado (podéis leer las reseñas aquí) y que con esta última, pese a cambiar de registro, no me ha defraudado en absoluto; con este libro, Eva García Sáenz de Urturi consigue que los lectores nos sumerjamos en una historia llena de intriga y secretos que te absorbe desde la primera página.

Vitoria- Gasteiz
En Vitoria comienza a respirarse un aire festivo por la proximidad de las fiestas, ambiente que se ve empañado por la aparición de dos cadáveres en la Catedral Vieja de la ciudad. Cuando Unai López de Ayala, experto en perfiles criminales, llega al lugar del crimen, no puede creer lo que está viendo, ya que el escenario es la continuación de unos asesinatos que tuvieron en jaque a toda la policía de la ciudad veinte años atrás y a toda la ciudad aterrorizada. Sin embargo, lo que más desconcierta a Unai, al que todos llaman Kraken, es que el asesino que cometió los asesinatos ocurridos veinte años atrás lleva esos mismos años en la cárcel.

Interior de la Catedral Vieja de Vitoria

Como os he comentado al principio de la reseña, ya conocía la obra de Eva García Sáenz de Urturi, pues he leído anteriormente La saga de los longevos y Pasaje a Tahití (ambas están reseñadas en el blog y un poco más arriba os he colocado el enlace) y ambas novelas me encantaron. Cuando vi que la autora sacaba nuevo libro, lo primero que me sorprendió fue su nuevo cambio de registro, y una vez leído he visto que también se maneja muy bien en el thriller policíaco, de hecho, cada una de las novelas que he leído de ella se encuadra dentro de un género diferente y en cada uno de ellos se maneja estupendamente, demostrando una polivalencia que no es fácil de encontrar en un autor. En El silencio de la ciudad blanca, los lectores nos trasladamos hasta una Vitoria que es una protagonista más de la novela, llena de vida pero también de leyendas y misterios, en la que los secretos del pasado pasan factura en el presente, arrasando, como un tornado, con todo lo que tienen delante; vidas propias y ajenas destruidas por actos cometidos sin pensar en las consecuencias, por pasos dados sin mirar atrás.

Casa del Cordón (Vitoria)
Escrita bajo un estilo directo que Eva García Sáenz de Urturi acompaña de una prosa adecuada y correcta pero que al mismo tiempo resulta coloquial y es capaz de conectar con el lector, usando un lenguaje actual, en El silencio de la ciudad blanca encontramos la figura de un narrador protagonista que se expresa a través de la voz de Unai, siendo él mismo quien nos muestre a los lectores todos los escenarios en los que se desarrolla la acción, él se convierte en el eje alrededor del cual gira todo, y aunque, a priori, pudiera parecer que esto nos va a limitar la visión como lectores, haciendo que recibamos una información más subjetiva y condicionada por los sentimientos que Unai tiene hacia el resto de personajes, en ningún momento se llega a tener la sensación de estar condicionados por el narrador. La novela comienza in extrema res, en una situación muy poco favorable para Unai, aunque debemos llegar al final de la novela para averiguar cómo llega hasta ahí y cómo se resuelve esta situación para el personaje. Como decía, la historia comienza por el final y de ahí, dando un salto temporal al pasado, retoma la trama principal por el principio para ir, a través de un hilo temporal lineal, hasta el punto en el que comienza. El silencio de la ciudad blanca se divide en dos tramas cuya relación se va averiguando a lo largo de la novela, una que se desarrolla en el presente (protagonizada por Unai) y otra que se desarrolla en la década de los setenta (donde encontramos un narrador omnisciente). Con unas descripciones magníficas que consiguen que los lectores nos traslademos a Vitoria y podamos recorrer sus calles aunque nunca hayamos tenido el placer de visitarla, unidas a unos diálogos ágiles y bien desarrollados, la autora crea unas escenas vívidas y capaces de convertir al lector en un personaje más.

Ermita de San Vicentejo

En cuanto a los personajes, todos están perfectamente perfilados y dibujados dentro de la novela, desarrollando a la perfección los roles que Eva García Sáenz de Urturi les asigna dentro de la trama. Unai se nos presenta como un experto en perfiles criminales que está intentando superar una tragedia que ha sacudido su vida desde los cimientos, que le ha hecho alejarse de todo y de todos; de una realidad a la que solo le mantiene anclado su trabajo, un hermano al que está muy unido y su abuelo, un hombre de pocas palabras y muchas acciones. Obsesionado con los asesinatos que sacudieron Vitoria veinte años atrás y con el acusado de cometerlos, Tasio Ortiz de Zárate, un arqueólogo que parecía tenerlo todo, quien mantiene una relación peculiar con su gemelo Ignacio. Alba y Estíbaliz serán las dos mujeres que marcarán a Unai durante el desarrollo de la trama, la primera será su nueva jefa y la segunda es su compañera y su confidente. Frente a estos personajes, que aparecen en la trama desarrollada en la actualidad, conoceremos a Blanca y Álvaro en la trama que se desarrolla en los setenta, paciente y médico respectivamente, ella, ambos atrapados en sendos matrimonios sin amor y en una sociedad hipócrita.

Tejo

He disfrutado muchísimo leyendo El silencio de la ciudad blanca, una novela llena de giros argumentales, con sorpresas inesperadas en la que Eva García Sáenz de Urturi nos conduce de la mano a través de una Vitoria llena de misterios. 

Eguzkilore

martes, 16 de agosto de 2016

El último vuelo de Poxl West.- Daniel Torday

Reseña El último vuelo de Poxl West.- Daniel Torday

Editorial: Literatura Random House
Año de edición: 2016
ISBN: 9788439731740
Formato: Papel

Sinopsis:


Para el quinceañero Elijah Golsdstein, el excéntrico tío Poxl West, héroe de la Segunda Guerra Mundial, es el paradigma del coraje y el ídolo al que siempre ha venerado. El día que Poxl publica el libro de memorias en el que recoge los mejores episodios de su historia, Elijah no cabe en sí de orgullo. A los pocos meses de su publicación, la autobiografía alcanza los primeros puestos de ventas y Poxl se convierte en una celebridad que llena periódicos y programas televisivos. Será a partir de este momento cuando su sobrino, que sigue la pista de su éxito desde la distancia, empiece a entrever que tras la imagen de superhéroe perfecto e invencible se esconde un hombre de carne y hueso.

A través de la voz del adolescente y de fragmentos de las memorias publicadas por Poxl West, Daniel Torday explora lo que significa ser un héroe, en una historia que nos habla de las verdades que nos contamos a nosotros y las que contamos al mundo, de nuestros ideales y de la inevitable necesidad de encontrar héroes. (Sinopsis extraída de: megustaleer).

El autor:

Daniel Torday es director de escritura creativa en Bryn Mawr College. Tras pasar por la revista Esquire, trabaja como editor en The Kenyon Review. Sus relatos y ensayos han aparecido publicados en Esquire, Glimmer Train, Harper Perennial's Fifty-two Stories, Harvard Review, The New York Times y The Kenyon Review. En 2012 ganó el National Jewish Award a la primera obra de ficción con la nouvelle The Sensualist. El último vuelo de Poxl West es su primera novela y ha sido unánimemente aclamada por la crítica estadounidense. (Biografía extraída de: megustaleer).

Mi reseña:

Hoy os traigo la reseña de una de las últimas novelas que he terminado, El último vuelo de Poxl West de Daniel Torday. Un libro al que le tenía muchas ganas desde que lo vi anunciado por primera vez, y que tras su lectura he de decir que no ha llegado a emocionarme tanto como esperaba; aunque me ha gustado, no ha llegado a tocarme la fibra lectora como lo han hecho otras obras ambientadas en este período histórico, al que soy muy aficionada. Quizás unas expectativas demasiado altas o una idea preconcebida respecto al argumento que después fue por otros derroteros pueden haber sido la causa de que esta novela me haya dejado más fría de lo que esperaba. He de agradecer a Penguin Random House el envío de un ejemplar de la obra para su lectura y posterior reseña.

Leitmeritz
En El último vuelo de Poxl West conocemos a Elijah, un adolescente de quince años cuya admiración por su tío Poxl (que realmente es un antiguo amigo de la familia) es enorme. Héroe de la II Guerra Mundial, luchó junto a Inglaterra combatiendo a los nazis, como piloto de aviones. Ahora, Poxl West publica su libro de memorias, que le lleva a lo más alto de las listas de ventas, y en el cual da a conocer todas sus vivencias durante el conflicto. Sin embargo, será a través de este libro cuando Elijah comenzará a darse cuenta de que, detrás del héroe de guerra que él admira desde niño hay un hombre de carne y hueso, que amó, sufrió y perdió parte de él en esos trágicos años.

Rotterdam

El último vuelo de Poxl West de Daniel Torday es una novela ambientada en la II Guerra Mundial en la que su autor se centra en la vida de un joven judío  checoslovaco que termina luchando en las filas inglesas como piloto de aviones de guerra. No es una novela de guerra, no es una novela sobre el Holocausto… Es una novela que habla de sentimientos, de cómo se conduce un hombre que de repente pierde todos sus referentes y ha de enfrentarse solo a un mundo que se ha vuelto loco; a veces ganando pero la mayoría de las ocasiones perdiendo, pérdidas irrecuperables que le perseguirán toda la vida. A priori, esta novela de Daniel Torday tiene todos los ingredientes para emocionar; sin embargo, a mí me ha faltado algo para llegar a tocarme del todo la fibra, y creo que ese “algo” ha estado en los personajes, se me han quedado cortos, algo planos y me ha dado la sensación de que en algunos momentos el autor no ha llegado a plasmarlos del todo en la historia.

Con un ritmo pausado, que no lento, encontramos que El último vuelo de Poxl West está escrito bajo un estilo directo acompañado de una prosa más que correcta. Daniel Torday recurre en esta novela, que supone su debut literario, a un narrador protagonista que utiliza dos voces diferentes a lo largo de la historia, pues unas veces será Elijah y otras Poxl quien hará llegar a los lectores toda la información. Y esto se corresponde con la división del libro, que mantiene un hilo temporal lineal en ambas divisiones; se podría decir que es un libro dentro de otro, ya que hay una parte que el autor denomina Reconocimiento donde es Elijah quien se expresa y nos cuenta su historia con Poxl y la publicación del libro de memorias; pero intercaladas, los lectores iremos leyendo el propio libro de memorias de Poxl, narradas por él mismo. Con unas descripciones correctas, en algunos momentos los diálogos resultan algo vagos, quizá por esa falta de concreción que hay en los personajes en algunos momentos, lo que lleva a que las escenas se queden en ocasiones, en mi opinión, algo cortas; aunque es verdad que en otros momentos, hay escenas sumamente sutiles y que sí consiguieron llegarme.

Londres bombardeado durante la II GM

Me110
En cuanto a los personajes, como he dicho antes, se me han quedado, en general, cortos, hubiera necesitado más de ellos en la novela. En líneas generales, ha sido el personaje de Elijah uno de los que más me ha gustado. Cuando nos cuenta su historia ya es un hombre que rememora sus quince años, una época en la que su tío Poxl era su héroe, un hombre en el que no podía caber ninguna debilidad y cuyas memorias le abrieron la puerta a un yo que le era desconocido, al hombre de carne y hueso, al de verdad, con sus virtudes y sus defectos, con sus verdades y sus mentiras. Sin embargo, el otro gran protagonista de la novela, Poxl, ha sido, para mí, más irregular a lo largo de la novela;  unas veces me parecía que, sumergido en un mundo enloquecido y sin rumbo,  demostraba ser un hombre que luchaba por aquello que quería, sin embargo, en otras ocasiones se mostraba errático, dando tumbos de un lado a otro. Sin embargo, el personaje que más ha conseguido llegar hasta mí, que más me ha gustado, ha sido el de Françoise, una mujer que, desde su nacimiento lo tiene todo en contra, pero que, pese a ello, siempre se mantiene a flote, es una superviviente, aunque las cartas que le reparta la vida no siempre le deparen la mejor mano.

Obra de Egon Schiele (Detalle)

En líneas generales, El último vuelo de Poxl West, la primera novela de Daniel Torday me ha gustado, pero no tanto como esperaba cuando abrí la tapa del libro, no ha conseguido emocionarme como esperaba que lo hiciera. Eso no significa que vosotros no le deis una oportunidad a la novela, pues quizás consiga que vosotros voléis más alto de lo que yo he conseguido hacerlo


martes, 9 de agosto de 2016

Siete libros para Eva.- Roberto Martínez Guzmán

Reseña Siete libros para Eva.- Roberto Martínez Guzmán

Editorial: Autopublicado en Amazon
Año de edición: 2016
ASIN: B01HVYEAA8
Formato: Kindle

Sinopsis:

Cuando en una calurosa noche del verano de 1999, la joven Eva aparece en una gasolinera, malherida y ensangrentada, todo el mundo se sorprende de que siga con vida. Había desaparecido dos semanas antes, tras pasar la noche con un compañero de universidad, y desde el primer momento todas las pistas apuntaban a un crimen pasional. Dos tensas semanas de ausencia, en las que se pondrá de manifiesto lo mejor y lo peor de cada persona relacionada con el caso. (Sinopsis extraída de : Amazon).

El autor:

Roberto Martínez Guzmán (Ourense, 1969) es funcionario de la Xunta de Galicia y escritor. Su publicación Muerte sin resurrección, primer caso de la inspectora Eva Santiago, se revela como una novela cargada de intriga que llega a alcanzar el primer puesto de ventas de Amazon en varios países. En Café y cigarrillos para un funeral, novela corta escrita para su descarga gratuita en todas las plataformas de lectura, retoma a la inspectora Santiago y consolida su habilidad para mantener inquieto al lector hasta la última página. 

Su tercera novela, Siete libros para Eva, se ha publicado en julio de 2016. (Biografía extraída de: Roberto Martínez Guzmán).

Mi reseña


La reseña que hoy os traigo al blog la ocupa Siete libros para Eva de Roberto Martínez Guzmán, la novela que sorteé hace unas semanas y cuya lectura conjunta terminamos hace unos días. Ha resultado ser un libro de los que necesitas saber que va a pasar en los capítulos siguientes, con personajes que te conquistan y otros a los que llegas a odiar profundamente. No es la primera obra que leo del autor (cuyas reseñas podéis leer aquí) y cada una de ellas, todas protagonizadas por Eva Santiago, me ha llevado por un camino diferente, aunque todas me han mantenido en vilo. Esta novela que hoy nos ocupa, pese a ser el tercer título publicado, es en realidad el que nos da a conocer a Eva antes de convertirse en inspectora de policía.

San Cristovo de Cea
Tras dos semanas desaparecida, la joven Eva aparece ensangrentada en una gasolinera apartada, cuando nadie esperaba volver a verla con vida. Lo que en un principio apuntaba a un crimen pasional desvelará un secuestro con una trama oscura, del que se desconoce quién está detrás. Mientras dura el cautiverio de Eva, las personas que han formado parte de su vida afrontarán la desaparición de la joven de diferentes maneras. Sin embargo, con lo que nadie cuenta es con que el secuestro de Eva sacará a la luz los secretos guardados durante años, corrupciones políticas sin límite y venganzas llevadas en silencio cuyo momento de ser cobradas ha llegado.

Ourense


Es cierto que este verano parece que la temática de los secuestros se ha puesto de moda ( Sarna con gusto, César Pérez GellidaEl método 15/33, Shannon Kirk); sin embargo, lo cierto es que, de las tres novelas que he leído y cuyo tema central ha sido este, lo han tratado desde perspectivas completamente diferentes, por lo tanto con todas ellas he disfrutado y no he tenido la sensación de estar leyendo sobre lo mismo. En el caso de Siete libros para Eva, no solo nos vamos a encontrar con lo que siente o vive la víctima, pues Roberto Martínez Guzmán nos introduce en el día a día de la familia de Eva, podremos conocer la desesperación de su madre, su soledad frente a la desaparición de su hija sin el apoyo de un marido metido en política cuya única obsesión es medrar en el partido. El autor nos hará plantearnos preguntas, tener dudas a lo largo de la novela: ¿siempre está en el mismo sitio la línea que separa el bien del mal?, ¿es tan clara esa línea como para saber que nunca la traspasaremos?... A lo largo de las páginas de la novela, nuestras simpatías no siempre estarán en la parte de la línea que, a priori, podemos considerar correcta.

Pan de Cea
Escrita bajo un estilo directo que Roberto Martínez Guzmán acompaña de una prosa adecuada, en Siete libros para Eva encontramos la figura de un narrador omnisciente, conocedor de toda la información objetiva y subjetiva que afecta a los personajes de la novela, y que se expresa en tercera persona. La novela comienza in extrema res, ya que comenzamos la lectura por el final de la trama, por la liberación de Eva en una gasolinera, y desde ahí volvemos atrás en el tiempo, al momento en el que se produce el secuestro para desarrollarse a partir de ahí la trama en un hilo temporal lineal. Con unas descripciones y unos diálogos que se desarrollan de forma correcta, descubrimos en Siete libros para Eva que Roberto Martínez Guzmán construye unas muy buenas escenas que llevan al lector a estar dentro de ellas: a una casa enorme donde Lina, la madre de Eva está viviendo su propio cautiverio físico y mental sin apoyo de su marido y sin saber que ha sido de su hija pequeña; a un zulo donde Eva desconoce qué le depara el futuro; a unas reuniones políticas donde el entramado que se va tejiendo es de todo menos legal. Pero lo que tampoco hay que olvidar es que, como su propio título indica estamos ante una novela en la que los libros tienen un peso importante, pues a lo largo de su cautiverio Eva recibe siete títulos diferentes, con una temática completamente distinta entre sí, pero cuya elección no es al azar y esto se aclara al final de la novela.

Monasterio de Oseira

Pastel "borracho"
En lo que concierne a los personajes, además de vivir las sensaciones, la angustia y el desasosiego de un secuestro a través de Eva, que nos irá mostrando la constante montaña rusa de emociones que irá viviendo a lo largo de su cautiverio, también los lectores viviremos la angustia que vive Lina, la madre de Eva, y no solo por la incertidumbre y el dolor que le causa el secuestro de su hija, sino también por estar sumergida en un matrimonio lleno de destrucción, donde el maltrato físico y psicológico están presentes casi desde el primer día; personalmente el personaje de Manolo, marido de Lina y padre de Eva me resultó odioso y desagradable desde la primera página, un ser despreciable que no duda en acusar a todos los que le rodean de aquello negativo que le ocurre, con una empatía nula que no duda en anular a su mujer como ser humano, demostrando ser un hombre sin escrúpulos. En algún momento me hubiera gustado profundizar un poco más en la personalidad de Vicky, la hermana mayor de Eva, conocer algo más de ella, ya que se queda un poco en segundo plano.




Siete libros para Eva me ha parecido un libro muy interesante y con cuya lectura he disfrutado, pero también me he indignado y he sentido la opresión que sentían sus protagonistas. Roberto Martínez Guzmán nos brinda la oportunidad de leer un libro que permite al lector ser testigo de todo lo que va afectando a los personajes, pudiendo ver toda una realidad que, por desgracia, no nos es ajena. 



miércoles, 3 de agosto de 2016

El crimen de Orcival.- Émile Gaboriau

Reseña El crimen de Orcival.- Émile Gaboriau

Editorial: dÉpoca Editorial
Año de edición: 2016
ISBN: 978-84-943634-3-6
Formato: Papel

Sinopsis


Se ha cometido un asesinato en los terrenos del Castillo de Valfeuillu, propiedad del conde de Trémorel. Dos cazadores furtivos han encontrado el cadáver de su esposa Berthe sumergido en un cañaveral. Mientras la policía local de Orcival está convencida de haber encontrado a los culpables y da por concluida su línea de investigación, llega un policía especial de la Sûreté de París, el inspector Lecoq, que se hace cargo del caso. El astuto detective inicia su propia investigación —caracterizada por el constante uso del método deductivo— recolectando pruebas, estudiando exhaustivamente el escenario y las posibles circunstancias del crimen, entrevistando a los testigos y analizando los posibles móviles de los sospechosos. 

El crimen de Orcival (1866) —obra maestra de Émile Gaboriau que constituyó un éxito sin precedentes en el momento de su publicación— nos envuelve desde la primera escena en una atmósfera de suspense creciente que nos conduce a través de un vertiginoso recorrido de deducciones y suposiciones. Conspiraciones, sospechas, mentiras, chantajes, documentos secretos, celos, adulterio… todo debe pasar por el tamiz de la mente deductiva de Lecoq, convirtiendo la novela en una suerte de thriller de perfecta factura que mantiene en vilo al lector hasta la última página. (Sinopsis extraída de: dÉpoca Editorial).

El autor:

Émile Gaboriau (1832-1873) reconocidísimo escritor francés considerado uno de los padres de la novela de detectives. Su personaje, el investigador Lecoq, es el primer policía profesional de la literatura. En su primera novela policíaca, «El caso Lerouge» (1866), Gaboriau introdujo un detective aficionado, Tabaret, que se convirtió en mentor de un joven policía, el inspector Lecoq. En su siguiente novela, «El crimen de Orcival» (1866) es el propio Lecoq quien se convierte en protagonista indiscutible de la misma y se hace cargo de la investigación. Le siguieron «El dossier 113» (1867), «Los esclavos de París» (1867-1868) en dos tomos: «El chantaje» y «El secreto de la casa Champdoce», y «Monsieur Lecoq» (1868-1869) en dos tomos: «La investigación» y «En el honor del Nombre». (Biografía extraída de: dÉpoca Editorial).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela que terminé hace unos días y que, como siempre que leo algo del catálogo de dÉpoca Editorial, me ha encantado. Se trata de otro de los clásicos rescatados del olvido por esta maravillosa editorial: El crimen de Orcival de Émile Gaboriau, uno de los padres de la novela de detectives y cuyo personaje principal, el inspector Lecoq, se convirtió en el primer policía profesional protagonista de la literatura. Una novela que consigue que los lectores del siglo XXI nos traslademos a la Francia del siglo XIX y vivamos todos y cada uno de los acontecimientos que se van desvelando a lo largo de la lectura.

Orcival
En los terrenos del Castillo de Valfeuillu, propiedad del conde de Trémorel, dos cazadores furtivos encuentran el cadáver sumergido de una mujer; cuerpo que resulta ser el de la condesa de Trémorel. Aunque al principio, la policía de Orcival cree haber encontrado a los culpables y poder cerrar el caso rápidamente, todo da un giro radical con la llegada de un policía especial de la Sûreté de París, el investigador Lecoq que, al hacerse cargo del caso, abre una nueva línea de investigación, recogiendo nuevas pruebas, analizando de nuevo el escenario del crimen, hablando con los testigos y desvelando nuevos motivos que sacan a la luz inesperados sospechosos.



He de reconocer que tengo debilidad por los títulos de esta editorial; además de tener unas ediciones de lujo y realmente preciosas, recuperan títulos que, de no ser por ellos, los lectores no tendríamos oportunidad de leer. En este caso, leer El crimen de Orcival me ha sorprendido muy gratamente, desde las primeras líneas me di cuenta de que iba a ser una de esas lecturas que me iba a mantener pegada a sus páginas. Esta obra de Émile Gaboriau es una de esas historias de detectives donde toda la investigación se irá desarrollando gracias al método deductivo, del cual el investigador Lecoq es un auténtico maestro; pero además, el autor da una giro hacia la mitad de la novela, haciendo que nuestra perspectiva como lectores cambie y comencemos a observar el desarrollo de los acontecimientos desde otro ángulo, con otros ojos, ya no acompañaremos a ese investigador perspicaz que todo lo analiza, pues pasaremos a ser testigos silenciosos de todo lo que se vive tras los muros del Castillo de Valfeuillu en unos momentos fundamentales para comprender el porqué del asesinato de la condesa.

Escrita bajo un estilo directo acompañado de una prosa elegante, en El crimen de Orcival encontramos la figura de un narrador omnisciente que se expresa en tercera persona, aunque se puede observar que ese narrador no es el mismo a lo largo de toda la obra, ya que aunque siempre se mantiene esa omnisciencia, si bien al principio de la novela encontramos un narrador que no podemos identificar con ningún personaje en concreto, hacia la mitad de la novela es el personaje del padre Plantat quien se convierte en narrador de los acontecimientos que tuvieron lugar tiempo atrás en el Castillo de Valfeuillu y que son el origen del asesinato. Con unas maravillosas descripciones que permiten que los lectores podamos recrear en nuestra mente los escenarios donde se desarrollan las tramas de la novela, las escenas se completan con unos grandes diálogos. Émile Gaboriau nos brinda a los lectores una trama que se va complicando a lo largo de sus páginas y que se resolverá gracias a la perspicacia de Lecoq, quien no cejará en su empeño de encontrar a los verdaderos culpables. Escrito en un hilo temporal lineal hasta la mitad de la novela (más o menos), a partir de este punto encontramos un salto temporal hacia el pasado, tomando la postura de narrador el personaje del padre Plantat (que se comporta como narrador omnisciente).


Todos los personajes que encontramos en El crimen de Orcival están perfectamente desarrollados dentro de la novela. El investigador Lecoq sorprende a los lectores con una gran sagacidad, aplicando con enorme maestría el método deductivo; es un hombre que nunca se rinde, y no se queda con lo primero que ve cuando llega al escenario de un crimen, sabe que cuanto más evidente es algo, más se haya escondido. Y será su sagacidad y su gran dominio del método deductivo lo que llevará a no aceptar la versión oficial que sobre el crimen de la condesa dan las autoridades, todo le parece demasiado sencillo, demasiado evidente… ¿tan sencillo lo van a poner los asesinos?, ¿tan poco cuidadosos se van a mostrar en ocultar sus huellas?, Lecoq es consciente de que, quién comete un crimen así, no va dejando un reguero de pruebas que conducen directamente hacia su persona, sabe que todo lo que observa en el Castillo de Valfeuillu es, en realidad, una representación cuyo fin es hacer que las autoridades equivoquen sus pasos y busquen en la dirección errónea.



Sin duda, El crimen de Orcival de Émile Gaboriau es uno de esos títulos que hacen que los lectores podamos disfrutar de las novelas de detectives de siempre, uno de esos clásicos cuyo tiempo no pasa jamás, inmunes a las modas.