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domingo, 26 de julio de 2020

Nunca fuimos héroes.- Fernando Benzo

Reseña Nunca fuimos héroes.- Fernando Benzo

Editorial: Editorial Planeta
Año de edición: 2020
ISBN: 978-84-08-22168-5
Formato: Papel

Sinopsis:

Gabo es un comisario de policía retirado que ha dedicado toda su carrera a la lucha contra el terrorismo. Harri es un terrorista que ha pasado los últimos veinte años en Colombia tras conseguir escapar de numerosos intentos de captura.
Cuando los servicios de inteligencia españoles descubren que Harri ha vuelto a Madrid, el comisario general de Información le pide a su antiguo amigo y subordinado, Gabo, que averigüe extraoficialmente el motivo de su regreso. Aunque se había prometido mantenerse alejado de su antigua vida, la vieja fijación por detener a Harri y saldar cuentas pendientes arrastra a Gabo a iniciar una investigación en la que se cruzará con las redes internacionales de narcotráfico, el crimen organizado, el yihadismo y el oscuro mundo de los confidentes.
El policía, atrapado en una vigilancia obsesiva, establecerá una perturbadora relación personal con el terrorista que le hará revivir un pasado que ha luchado por olvidar. Las viejas heridas se reabrirán. La frustración de los atentados, la tensión de las operaciones, los compañeros que quedaron en el camino, los años de la guerra sucia y una historia de amor nunca olvidada regresarán a su memoria.
Una joven inspectora de Estupefacientes, Estela, ayudará a Gabo en su búsqueda, conscientes de que se les está agotando el tiempo para impedir que Harri cometa un nuevo crimen.

Nunca fuimos héroes es una apasionante novela policíaca de ritmo e intriga creciente, un emocionante recorrido por nuestro pasado más doloroso y una reflexión profunda y conmovedora de los últimos cuarenta años de la historia de España. (Sinopsis extraída de: PlanetadeLibros).

El autor:

FERNANDO BENZO (Madrid, 1965). Desde que a los 23 años publicara Los años felices (Premio Castilla-La Mancha), no ha dejado de escribir. Durante algunos años se centró en el relato. Tras recibir numerosos premios, sus principales cuentos quedaron reunidos en el libro Diez cuentos tristes. Regresó a la novela con Mary Lou y la vida cómoda (Premio Kutxa – Ciudad de Irún) y desde entonces ha publicado La traición de las sirenas, Después de la lluvia (Premio Ciudad de Majadahonda), Los náufragos de la Plaza Mayor, Nunca repetiré tu nombre y Las cenizas de la inocencia. En los últimos años se ha dedicado a la gestión cultural pública y ha sido subsecretario de Educación, Cultura y Deporte y secretario de Estado de Cultura. Nunca fuimos héroes fusiona su pasión por la novela policiaca con sus experiencias y conocimientos de la lucha antiterrorista, en una mezcla inseparable de ficción y realidad. (Biografía extraída de: PlanetadeLibros).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela negra que nos traslada desde la actualidad hasta los años más duros de la lucha antiterrorista en España, los “años de plomo”, que tanta sangre y sufrimiento costaron en nuestro país, una herida que, por desgracia, a día de hoy, sigue sin cerrarse. Hoy os cuento mis impresiones sobre Nunca fuimos héroes de Fernando Benzo, primera novela que leo del autor, y que realmente me ha dejado impresionada, ya no solo por la temática, que es dura, si no por los estragos a nivel emocional que se vamos observando que se producen en los protagonistas, la dura que factura que deben pagar. Agradezco a Planeta Editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.

Madrid
Nunca fuimos héroes nos traslada a Madrid, donde Gabo, un expolicía que ha dedicado toda su carrera a la lucha antiterrorista, y que se reencontrará con su pasado cuando Harri, un histórico terrorista que lleva huido veinte años en Sudamérica, vuelva a Madrid. Será entonces cuando Gabo deberá involucrarse en una investigación extraoficial junto a una joven inspectora de Estupefacientes, en la que se cruzarán con guerrilleros colombianos, narcotraficantes y yihadistas. En el contexto de la investigación, el expolicía establecerá una perturbadora relación con el terrorista, al que se acercará peligrosamente, lo que despertará los fantasmas de su pasado, recuerdos que Gabo desearía que permanecieran enterrados en su memoria.


Como os he comentado al principio de la reseña, no había leído nada de Fernando Benzo, y la verdad es que el estreno no podía haber sido mejor. Nunca fuimos héroes es una novela negra profunda, de esas que se deben leer con tranquilidad, sin prisas; tiene un ritmo pausado, que profundiza en las emociones de su protagonista, pues Gabo, un hombre que ya está en la sesentena de su vida y que vivió sus años de servicio en la policía dedicado a la lucha antiterrorista durante los años más duros, se ve obligado a revivir los atentados, la guerra sucia, las operaciones policiales o la pérdida de compañeros con la vuelta de Harri, un histórico de la banda que regresa a España tras veinte años de exilio entre Colombia y Santo Domingo. En esta novela, Fernando Benzo nos muestra la inmensa lucha interna de estos hombres que han dado su vida, algunos literalmente, intentando desarmar a una banda armada cuya lucha dejó de tener sentido en el momento que la democracia se instauró en el país. Una lucha cuyas heridas siguen sangrando, y como vemos en Gabo, cuyas secuelas son imposibles de superar, se aprende a vivir con ellas, pero nunca se olvidan; no se pueden olvidar las víctimas que se han quedado en el camino, los compañeros que no lograron llegar hasta hoy, la guerra sucia que alguien pensó que sería una solución y solo sirvió para emponzoñar más y llevar la situación a límites insospechados.

Escrita bajo un estilo directo, en Nunca fuimos héroes Fernando Benzo utiliza la figura de un narrador externo omnisciente que, expresándose en tercera persona, es conocedor de toda la información que afecta a los personajes, tanto objetiva como subjetiva, proporcionándonos a los lectores una visión más objetiva y global de todo lo que acontece en la novela. Escrita bajo un hilo temporal lineal, las analepsis o flashbacks son constantes a lo largo de toda la novela, pues los recuerdos de Gabo son recurrentes y nos van proporcionando la información de su vida durante sus años de lucha antiterrorista. Con unas descripciones que nos permiten trasladarnos a los escenarios en los que transcurre la acción, sentiremos la presión que siente Gabo en esos años durísimos en los que tenía que vivir siempre mirando hacia atrás, siempre dentro de operaciones policiales encubiertas corriendo el riesgo de perder la vida si se es descubierto; y cómo en su presente no consigue dejar atrás todos esos recuerdos que le acechan. A estas descripciones se le unen unos diálogos muy bien trabajados por parte del autor, que nos permiten conocer a la perfección a cada uno de los personajes, y que en conjunto, nos brindan unas escenas llenas de visibilidad.


En cuanto a los personajes, Nunca fuimos héroes tiene dos figuras claves que se complementan a la perfección. Su protagonista Gabo, ese hombre atormentado por los recuerdos y por todo lo perdido o por lo no conseguido a lo largo de su vida. En el otro lado esta Harri, el antagonista, que a pesar de su vida, vive una vida tranquila y relajada. Resulta contradictorio leer esto, pues quien se supone que ha luchado contra el mal es quien no encuentra alivio en su vida, mientras que el terrorista ha logrado llegar a una madurez serena y sin remordimientos a pesar de todas las vidas arrebatadas. También seremos testigos, gracias a personajes principales como los compañeros de Gabo en San Sebastián, como El Dandy, Javi, o Cata como el destino de cada uno de los miembros de estos equipos será dispar dependiendo de cómo cada uno de ellos sea capaz de mantener la mente fría ante la barbarie que ve cada día, de cómo el destino será dispar y no todos lograrán sobrevivir; también veremos como otros decidirán apartarse y seguir un camino aparentemente más fácil y cómodo, en los despachos, dónde se libran unas luchas diferentes, dónde los intereses de la política priman sobre los intereses humanos.

Santo Domingo
Nunca fuimos héroes es una de esas novelas que se deben leer porque valen la pena, porque nos asoman a una cara desconocida que todos deberíamos conocer, la de la vida de todos esos policías que se jugaron el tipo para cercar a una banda terrorista que sembró el pánico en el país durante sesenta años. 


domingo, 12 de julio de 2020

El secreto de la casa del río.- Sarah Lark

Reseña El secreto de la casa del río.- Sarah Lark

Editorial: Ediciones B
Año de edición: 2020
ISBN: 9788466667326
Formato: Papel

Sinopsis:

Solo descubriendo el pasado de su familia podrá encontrarse a sí misma.


Viena, en la actualidad. A causa de la inesperada enfermedad de su prima más querida, Ellinor descubre un secreto familiar oculto hasta entonces por su madre: la abuela materna de Ellinor fue una niña adoptada, por lo que ni ella ni su madre están biológicamente vinculadas a la que hasta entonces ha considerado su familia. En busca de sus orígenes, Ellinor viaja a Dalmacia, donde descubrirá que su bisabuelo, Franzo Zima, desapareció en medio de la noche probablemente rumbo a Nueva Zelanda. Siguiendo su rastro, descubrirá una trágica y emocionante historia de amor y desamor. (Sinopsis extraída de: Megustaleer).

La autora:

Sarah Lark es el seudónimo de una exitosa autora alemana que reside en Almería. Durante muchos años trabajó como guía turística, gracias a lo cual descubrió su amor por Nueva Zelanda, cuyos paisajes asombrosos han ejercido desde siempre una atracción casi mágica sobre ella. Ha escrito diversas sagas, como la Trilogía de la Nube Blanca, la Trilogía de Kauri o la Trilogía del Fuego, de las que ha vendido, en total, más de un millón y medio de ejemplares solo en lengua española. Sus últimas novelas, Bajo cielos lejanos y El año de los delfines, han recibido también el favor del público. (Biografía extraída de: Megustaleer). 

Mi reseña:


La reseña de esta semana es para una novela que terminé hace unos días y que disfruté mucho, como me suele ocurrir siempre que leo una de esta autora. Hoy os hablo de la última obra de Sarah Lark, El secreto de la casa del río, novela auto conclusiva, algo que no suele ser habitual en esta autora, que nos tiene más acostumbrados a sus lectores a seguir sus series, aunque en este caso, como en sus libros anteriores, también nos traslada hasta Nueva Zelanda. En este caso seguiremos a una protagonista que llegará hasta este país buscando sus raíces. Agradezco a Ediciones B y al Club de Embajadores de Sarah Lark el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.

Viena
El secreto de la casa del río nos presenta a Ellinor una joven que vive en Viena y que, debido a la inesperada enfermedad de su prima y mejor amiga descubre un secreto familiar que ha permanecido oculto durante varias generaciones: su abuela materna fue en realidad una niña adoptada, por lo que ella y su madre no están vinculadas biológicamente a la que ella ha considerado su familia. A partir de entonces, Ellinor comenzará un viaje en busca de sus raíces que la conducirá primero a Dalmacia, donde descubrirá que su bisabuelo, Frano Zima, desapareció de repente poniendo rumbo, probablemente a Nueva Zelanda. La joven no dudará en seguir su rastro hasta ese país, donde descubrirá una trágica y emocionante historia de amor y traición.



Como ya sabéis los habituales al blog, soy una gran aficionada a las novelas de Sarah Lark, me encantan y las disfruto muchísimo; y en cuanto me surgió la oportunidad de leer su última novela, no lo dudé. Creo que esta obra es una buena ocasión para estrenarse con la autora para aquellos que todavía no lo han hecho y que tienen esa duda debido a que la autora suele publicar trilogías o series que se continúan y “obligan” a continuar con una lectura que no siempre apetece. En esta novela encontramos la esencia de Sarah Lark sin meternos en varios libros. El secreto de la casa del río nos sitúa en la actualidad, presentándonos a Ellinor, una joven que lleva una vida tranquila, con sus pequeños altibajos, y que de repente, debido a la enfermedad que sufre su prima más querida, descubre que no comparte consanguinidad con la familia que hasta ese momento pensaba que era la suya, pues su abuela materna fue una niña adoptada, y ese secreto se ha mantenido oculto durante varias generaciones. Ellinor, historiadora de profesión, no puede quedarse al margen cuando descubre esto y decide ir en busca de sus orígenes, primero en Dalmacia y más tarde en Nueva Zelanda. Poco a poco iremos descubriendo, junto a Ellinor que, nadie debería creerse con la potestad de poder jugar con los sentimientos de nadie, pues tarde o temprano todos los actos tienen sus consecuencias. También descubriremos que el egoísmo llevado hasta límites insospechados puede destruir las vidas de aquellos con los que te vas cruzando, sobre todo cuando no dudas en utilizar a las personas a tu antojo y dejándolos de lado cuando ya no te sirven para alcanzar tus objetivos.

Auckland
Escrita bajo un estilo directo, en El secreto de la casa del río Sarah Lark utiliza dos tipos de figura narrativa pues alterna un narrador externo omnisciente que se expresa en tercera persona y que es conocedor de toda la información que afecta a los personajes de la novela, tanto subjetiva como objetiva; sin embargo en un momento dado, aparece un narrador interno protagonista que, en forma de diario y a través de la voz de Clara, una de las mujeres que tendrá una gran importancia en la vida de Frano Zima, nos proporcionará una visión más subjetiva de esa parte de la existencia del bisabuelo de Ellinor, pero siempre bajo la visión de una mujer que se enamora locamente de él. Encontramos constantes analepsis o flashbacks que nos trasladan al pasado, conforme Ellinor va averiguando datos y va leyendo escritos y diarios que le permiten averiguar cuál fue la vida de su verdadera familia. Con unas descripciones que nos permiten situarnos en cada uno de los escenarios y vivir junto a los protagonistas el viaje que realizan a través de un país que poco a poco te va conquistando, y unos diálogos bastante ágiles, observamos unas escenas con una buena visibilidad; aunque he de reconocer que el final me ha parecido un poco precipitado, me ha parecido que le han faltado páginas.



Kauri
En cuanto a los personajes, hay una clara protagonista en la figura de Ellinor, que se muestra como una mujer que no duda en emprender un viaje que la ayude a conocer sus raíces, cuál es su origen real. En ocasiones cae en contradicciones pues, pese a mostrar un tesón importante para emprender algo así, se muestra sumisa ante un marido que, realmente me ha parecido uno de los personajes más odiosos que me he encontrado en un libro desde hace bastante tiempo. Me he pasado casi toda la novela deseando abofetear a Gernot, un pintor con ínfulas de artista que se cree más de lo que nunca llegará a ser y que la única forma que encuentra de sentirse superior es ninguneando a su mujer. La verdad es que en esta novela los personajes masculinos resultan bastante odiosos, y las mujeres en ocasiones, sacan de quicio por la falta de personalidad que muestran. Personalmente, me hubiera gustado que el personaje de Melvin hubiera aparecido antes, pues es el único que te reconcilia con los hombres de la novela, y además, no me hubiera dado la sensación de que su trama se resuelve de forma precipitada, hubiera ido surgiendo de forma más natural. 


Gumddigers
El secreto de la casa del río es de esas novelas que lees casi sin darte cuenta, que caen entre tus manos y sus páginas vuelan. Una de esas historias en las que te sumerges y de la que ya no vuelves a salir hasta que no llegas a la última palabra. 





sábado, 27 de junio de 2020

La Casa Holandesa.- Ann Patchett

Reseña La Casa Holandesa.- Ann Patchett

Año de edición: 2019
ISBN: 978-84-9181-659-1
Formato: Papel

Sinopsis:

A finales de la Segunda Guerra Mundial, a Cyril Conroy lo visita la suerte: hace una única pero muy inteligente inversión que le permite poner en marcha lo que se convertirá en un gigantesco imperio inmobiliario. El negocio catapulta a su familia desde la pobreza a una ingente riqueza, y su primera decisión es comprar la Casa Holandesa, una rica mansión a las afueras de Filadelfia. La casa, que pretende ser un regalo para su esposa Elna, terminará marcando los designios de toda la familia. Elna, incapaz de soportar la vida en una mansión como aquella, abandona a su familia para entregarse a los más necesitados. Maeve, la hermana mayor, se verá obligada a ejercer de madre para Danny, el pequeño. Circunstancias imprevisibles golpean a los hermanos, que se ven obligados a abandonar su casa de ensueño y rayan de nuevo la pobreza de la que habían escapado sus padres. La adversidad y una profunda nostalgia hacia el hogar que les ha sido arrebatado forjarán un vínculo. (Sinopsis extraída de: Alianza Editorial). 

La autora: 

Ann Patchett (Los Ángeles, 1963) es autora de siete novelas y tres libros de no ficción. Con Bel Canto ganó el Premio Orange, el Premio PEN/Faulkner y el Book Sense Book of the Year. Ha vendido más de un millón de ejemplares en Estados Unidos y sus obras han sido traducidas a treinta idiomas. Comunidad ha permanecido durante meses en los primeros puestos en las listas de libros más vendidos en Norteamérica y ha sido considerada una de las mejores novelas del año 2016 por The New York Times, The Washington Post y Time, entre otros medios, al tiempo que ha sido finalista del National Book Critics Circle Award y del premio a la mejor novela del influyente portal literario Goodreads. Vive en Nashville, Tennessee, y es copropietaria de la librería Parnassus Books. (Biografía extraída de: Alianza Editorial). 

Mi reseña:


Hoy en el blog os cuento mis impresiones sobre una novela que leí hace unas semanas y que realmente me sorprendió muy gratamente, que me ha parecido un verdadero descubrimiento. Hoy os cuento mi opinión sobre La Casa Holandesa de Ann Patchett, una historia sobre cómo la ambición muchas veces no tiene medida, y quién la tiene no se para a pensar en las consecuencias de sus actos, sin importarle cómo deja a aquellos que, en un momento dado, dependen de él. La Casa Holandesa me ha parecido una de esas novelas que se van metiendo en el lector, que poco a poco van dejando su huella. Agradezco a Alianza Editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.


La Casa Holandesa nos traslada hasta finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando Cyril Conroy tiene un golpe de suerte tras una única pero muy inteligente inversión que le permite dar comienzo a lo que se convertirá en un imperio inmobiliario. A partir de ese momento, la familia Conroy pasa de vivir en la pobreza a tener una gran posición, y una de las primeras decisiones tomada por Cyril es la de comprar la Casa Holandesa, una gran mansión a las afueras de Filadelfia, que pretende que se convierta en un regalo para su esposa. Sin embargo, esta mansión marcará el designio de toda la familia, pues Edna, incapaz de soportar la vida en esa enorme casa, abandonará la vida familiar para dedicarse en cuerpo y alma a los más necesitados. Esto marcará a sus hijos para siempre, obligando a Maeve, la mayor a convertirse en una segunda madre para Danny, el pequeño; y cuando ambos, años más tarde sean obligados a abandonar la mansión y vivir de nuevo casi en la pobreza, una enorme nostalgia se apoderará de los hermanos, añorando ese hogar que les fue arrebatado y creando un vínculo casi indestructible entre ellos.


Como he comentado al principio de la reseña, La Casa Holandesa es una de esas novelas que, casi de forma imperceptible, se van metiendo dentro del lector. Una historia en la que Ann Patchett nos presenta a Maeve y Danny, dos hermanos que, desde pequeños se enfrentan a la pérdida de su madre, quien sobrepasada por un cambio radical en su vida, no es capaz de vivir en una mansión enorme donde la presencia de sus anteriores dueños pesa en cada rincón y termina huyendo para dedicar su vida a los más necesitados en el otro lado del mundo, dejando a sus hijos completamente solos. Y la vida de estos dos niños no mejora con la llegada de la nueva esposa de su padre, Andrea, quien nunca les mostrará un ápice de cariño, solo una fría tolerancia. Esto nos hace ver que muchas veces los adultos, con nuestros actos, marcamos para siempre la vida de los niños sobre los que nuestra responsabilidad es absoluta. En La Casa Holandesa, dos hermanos serán las víctimas de los adultos que les rodean, y cuando años más tarde ellos mismos sean adultos, el vínculo creado entre ellos será indestructible, aunque como suele pasar, uno de ellos será la parte más debilitada, más dependiente y por lo tanto, la que dejará más de lado su propia vida para lograr que la otra levante el vuelo.

Escrita bajo un estilo directo, en La Casa Holandesa Ann Patchett utiliza la figura de un narrador interno protagonista que se expresa a través de la voz de Danny, en primera persona, para contarnos a los lectores todo aquello que acontece a lo largo de la novela, por lo que la visión que tendremos será más subjetiva. La novela no sigue un hilo temporal lineal, ya que los saltos temporales son continuos, pues la narración de Danny va del pasado más reciente al pasado más remoto para ir desgranándonos cómo se ha ido desarrollando su vida tras dejar la Casa Holandesa y cómo fue su vida en ella, cómo le marcó vivir allí y cómo marcó sobre todo a Maeve, para quien esa casa representa todo lo bueno que había en su vida y que ya no está, una familia que ya no existe, una estabilidad con la que ya puede contar. Esos saltos temporales continuos pueden causar cierto desconcierto al lector, sobre todo si no se está habituado a leer libros que recurren a este estilo, pero superadas las primeras páginas, no afecta al seguimiento de la trama, o por lo menos a mí no me ha supuesto un problema en ningún momento. Con unas muy buenas descripciones a través de los ojos de Danny, que se convierten en los nuestros, y unos diálogos en los que personajes toman el control de las escenas, que se muestran ante nosotros repletas de fuerza y visibilidad, La Casa Holandesa va creciendo a medida que vamos pasando sus páginas.


En cuanto a sus personajes, es aquí donde radica la verdadera fuerza de esta novela, sobre todo en los dos principales, Danny y Maeve. Personalmente, me he enamorado del personaje de Maeve, que al mismo tiempo ha conseguido despertar en mí una gran ternura y una gran pena. Maeve es una de esas personas que renuncia a su propia vida para ver cómo su hermano vive la suya, y eso me ha entristecido profundamente a lo largo de la novela. Ver cómo una mujer no vive la vida, sino que más bien la ve pasar a través de la luna de un coche o a través de su hermano, que se conforma con lo poco que la vida le brinda, y que es suficiente si Danny logra estudiar medicina o ascender; pero al mismo tiempo también es cierto que en ocasiones sigue su propio plan trazado sin preguntarle al propio Danny que es lo que desea, cuáles son sus deseos o anhelos. Sin embargo, la otra cara de la moneda la representa Andrea, la madrastra de ambos hermanos, que desde el principio se presenta como un personaje del que sospechas que no va a despertar tus simpatías, y sorprendentemente, he de comentar que no he conseguido entender muchas de las actitudes de Cyril Conroy, el patriarca, pues no sé cómo un padre se puede mostrar apático ante ciertas actitudes con sus propios hijos. Tampoco logro entender el comportamiento de Edna, pues aunque logre ponerme en su lugar cuando se siente abrumada por la propia casa y no sienta más que su única salida es una huida hacia adelante, su propia actitud a lo largo de la novela nos la muestra más como alguien egoísta cuyo propio altruismo no es más que una muestra de un ego mayor.


Creo que La Casa Holandesa es una de esas novelas que, sin hacer mucho ruido, entran en las bibliotecas para hacerse con su lugar, bien merecido, entre esos libros que se quedan para siempre con el lector. 


sábado, 20 de junio de 2020

El recuerdo del olvido.- Karen Peralta

Reseña El recuerdo del olvido.- Karen Peralta

Editorial: Roca Editorial
Año de edición: 2020
ISBN: 9788417305864 
Formato: Papel

Sinopsis:

Tras una muerte inesperada, Luciana se ve obligada a cumplir con la última voluntad de su abuela: localizar a tres mujeres y devolverles objetos personales de gran valor sentimental; una alianza matrimonial, un relicario y un anillo de compromiso. Para lograrlo, deberá revolver un pasado que no es el suyo y, al hacerlo, moldeará su presente y transformará su futuro. Ayudada por el diario de su abuela y las pericias de un investigador local, Luciana descubrirá a las voluntarias: cuatro mujeres que se atrevieron a desafiar al destino, entregando sus vidas al servicio de otros, como enfermeras de la Cruz Roja, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. (Sinopsis extraída de: Roca Editorial). 

La autora:

Karen Peralta (Ciudad de México, 1976). Su amor por los idiomas, los viajes y la cultura la llevaron a vivir en diferentes países hasta que en 2011 se enamoró de Hamburgo, ciudad en la que reside actualmente. Esta es su primera novela. (Biografía extraída de: Roca Editorial). 

Mi reseña:


Hoy os traigo la reseña de una novela que acaba de llegar a las librerías y que tuve ocasión de leer recién salida del horno como se suele decir. En cuanto me propusieron la lectura de El recuerdo del olvido de Karen Peralta me fue imposible decir que no, ya que está ambientada en la II Guerra Mundial, época que me apasiona y con el añadido de incluir la historia que une a una nieta con su abuela y el legado de ésta. Si bien es cierto que en algunos momentos me ha parecido que algunos aspectos estaban algo forzados o no fluían como debían, en general, he disfrutado mucho con su lectura. Quiero agradecer a Roca Editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.


Buenos Aires

El recuerdo del olvido nos presenta a Luciana, una joven argentina quien vive su vida dejándose llevar por los acontecimientos, hasta el momento en el que debe enfrentarse al peor momento que ha vivido nunca: la muerte repentina de su abuela, que ha sido la persona más importante para ella, su confidente. Sin embargo, poco después descubre que su nonna le ha confiado su última voluntad: devolver tres objetos de gran valor, no solo económico, sino sentimental, a tres mujeres que compartieron junto a ella uno de los momentos más difíciles de la historia. Luciana irá reconstruyendo, ayudada por el diario de su abuela y un investigador local, una vida desconocida de cuatro mujeres que se atrevieron a cambiar su pasado para construir su propio futuro; unas mujeres que se entregaron al servicio de otros como enfermeras de la Cruz Roja en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.





Ya he comentado en otras ocasiones en el blog que soy una apasionada de la novela histórica, y el periodo que abarca la Segunda Guerra Mundial me encanta, así que en cuanto desde la editorial me propusieron la lectura de El recuerdo del olvido no lo dudé, me lancé a por ella; me resultó imposible resistirme, y he disfrutado muchísimo sumergido en sus páginas. He de reconocer que me han llegado más las partes en las que conocemos la historia de Gia, la abuela de Luciana y sus compañeras de la Cruz Roja que la parte que nos habla de Luciana, aun así, ha sido una novela que me ha gustado. Siempre suelo disfrutar de las novelas donde se nos habla de mujeres que se hacen así mismas, mujeres fuertes que saben sobreponerse a la adversidad pero que al mismo tiempo se muestran vulnerables, que tienen esa dualidad que al final es lo que nos permite sentirnos identificados con los personajes, sentir que nosotros mismo podemos ser ellos. Y cuando digo que la parte de Luciana no me ha llegado tanto no es por el personaje de ella, que sí me ha gustado en líneas generales, es más por la parte romántica que hay en esa parte, que me ha parecido metida un poco con calzador, un poco forzada o que no se desarrolla con toda la naturalidad que me habría gustado. En la novela de Karen Peralta encontramos, cuando nos sumergimos en las historias de las cuatro chicas que todas ellas se atreven a desafiar al destino que tenían marcado para coger las riendas de sus vidas y convertirse en dueñas de su propio futuro.

Escrita bajo un estilo directo, en El recuerdo del olvido Karen Peralta alterna dos figuras narrativas, un narrador interno protagonista que se expresa a través de la voz de Luciana en primera persona, siendo ella misma la que nos cuenta sus vivencias y aquello que va descubriendo sobre la última voluntad que su abuela le encomendó, y a través de la cual no sólo descubrirá su pasado si no que condicionará su presente y cambiará su futuro. Esta parte nos llega bajo una visión más subjetiva pues son los ojos de Luciana los que nos transmiten toda la información que afecta al resto de personajes que van apareciendo a su alrededor; sin embargo, cuando conocemos la historia de su abuela y las mujeres que se convirtieron en inseparables en los duros años de la guerra, será un narrador externo omnisciente quien tome la palabra para darnos una visión objetiva de todo lo que acontece. Karen Peralta nos proporciona unas buenas descripciones que nos permiten situarnos en cada uno de los escenarios en los que transcurre la acción y los diálogos logran que los personajes se nos vayan presentando, logrando una buena visibilidad, pero lo cierto es que en algunas ocasiones se tiene la sensación de que la novela va algo atropellada, de que los acontecimientos se suceden demasiado deprisa y ha faltado algo para llegar a ese momento en el que estás. Es una de esas novelas a las que unas páginas más no le habrían sobrado o quizás más extensión en la trama del pasado habría dado más sentido a algunos acontecimientos.

Glasgow



En cuanto a los personajes, El recuerdo del olvido es una novela de personajes, de mujeres fuertes que en un momento de sus vidas deciden tomar las riendas de su propio destino. Luciana comienza siendo una mujer que se deja llevar por la inercia, que acepta todo lo que le viene casi con resignación, sin embargo, la repentina muerte de su abuela y tener que cumplir con su última voluntad la hacen despertar de esa especie de letargo en el que parece sumergida; sin embargo, he tenido la sensación de que en ningún momento llega a tener el carisma que desprenden el resto de personajes femeninos que protagonizan la novela; no me ha llegado a conquistar de la forma en la que lo han hecho Gia, Sarah, Marie o Mary Anne, pues estas cuatros mujeres, aunque cada una lo haga a su manera, nos enseñan a los lectores que, a pesar de las adversidades que la vida te ponga delante, con coraje y valentía se puede una levantar las veces que haga falta y reinventarse.



El recuerdo del olvido es una de esas novelas que te atrapan desde la primera página, con esos personajes que se quedan contigo y que te muestran que aunque caigan, son capaces de levantarse para seguir mirando a la vida directamente a los ojos.


domingo, 7 de junio de 2020

No robarás.- Blas Ruiz Grau

Reseña No robarás.- Blas Ruiz Grau

Editorial: Ediciones B
Año de edición: 2020
ISBN: 9788466667258
Formato: Papel

Sinopsis:

¿PENSABAS QUE TODO HABÍA ACABADO?

Han pasado siete años desde los crímenes de Mors y el asesino cumple condena en un hospital psiquiátrico penitenciario, donde ha tenido tiempo suficiente para pensar y perfeccionar el plan que no pudo completar. Hasta que logra burlar todas las medidas de seguridad y escaparse de la cárcel.

¿QUE NO HABRÍA MÁS MUERTES?

Cuando el policía Nicolás Valdés recibe la noticia de la fuga, sabe que solo él podrá atrapar de nuevo al psicópata. Lo que no se imagina es que sus peores pesadillas están a punto de convertirse en realidad: esta vez, él mismo está en su punto de mira...


SI CREÍAS QUE IBAS A PODER DEJAR DE LEER... TE EQUIVOCABAS. (Sinopsis extraída de: Megustaleer).

El autor:

Blas Ruiz Grau nació en 1984 en Rafal (Alicante). Autopublicó su primera obra, La verdad os hará libres en 2012, con un inmediato éxito de ventas. Sus tres siguientes novelas -La profecía de los pecadores, Kryptos y Siete días de marzo- han alcanzado los primeros puestos en las listas de ventas de libros digitales, conquistando a decenas de miles de lectores. También es autor del ensayo sobre investigación criminal Que nadie toque nada y asiduo colaborador de la web literaria Zendalibros.com. Tras el éxito de No mentirás, llega No robarás la segunda entrega de su trilogía. (Biografía extraída de: Megustaleer).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de la segunda entrega de la trilogía con la que Blas Ruiz Grau nos está dejando sin respiro. Hoy os hablo de No robarás, y para contradecir aquello de que “segundas partes nunca fueron buenas”, esta novela no te deja un minuto de respiro, y está a la altura, por no decir que supera, la primera parte de la serie. En esta ocasión nos vamos siete años después de los acontecimientos que tuvieron lugar en Mors y que pusieron al inspector Nicolás Valdés tras la pista del mayor psicópata que ha conocido nunca. Agradezco a Ediciones B el envío de un ejemplar para su lectura y reseña.

No robarás nos traslada a Madrid, siete años después de los asesinatos que tuvieron lugar en Mors. El inspector Nicolás Valdés ha logrado seguir con su vida con la tranquilidad que le da saber que el asesino cumple condena en un psiquiátrico. Sin embargo, cuando este logra eludir todas las medidas de seguridad y escapar, todo volverá a comenzar. Lo que Nicolás es incapaz de imaginar es que tendrá que volver a enfrentarse a una pesadilla sangrienta, una serie de asesinatos que a priori no tendrán relación entre ellos. El inspector tendrá que reunir a un grupo de élite que le ayude a dar caza al asesino, y más sabiendo que él mismo está en su punto de vista.



No robarás me ha parecido una gran novela, que iguala y en ocasiones puede llegar a superar a la primera entrega de la trilogía No mentirás (cuya reseña podéis leer aquí). Un thriller perfectamente hilado, que no deja un minuto de descanso y que conduce a un final que no se espera, haciendo que se desee que la siguiente entrega ya esté en la librería para correr a hacerse con ella. Lo primero que se te pasa por la cabeza cuando acabas la lectura del libro es que no te puedes quedar así, que necesitas saber cómo va a continuar. Y este mérito es todo de Blas Ruiz Grau, un autor que ha ido creciendo en cada libro publicado hasta convertirse en uno de los mejores autores de thriller del país. No robarás no solo nos mete en una trama vertiginosa de inspector contra psicópata, también nos muestra la redención de los pecados que una mente enferma imprime a aquellos que un día creyeron estar por encima del bien o del mal, decidiendo sobre las vidas de inocentes y manipulando a las personas que en un momento dado no podían decidir sobre sus vidas. La ley del Talión, llevada al extremo, por alguien que cree que ley y justicia no siempre van de la mano.

Escrita bajo un estilo directo, en No robarás Blas Ruiz Grau vuelve a utilizar la figura de un narrador externo omnisciente que nos traslada toda la información, tanto objetiva como subjetiva que afecta a todos los personajes que aparecen en la novela, dando así al lector una visión más global y objetiva de todo lo que acontece en el libro. La historia se desarrolla bajo un hilo temporal lineal, aunque a lo largo de la novela encontramos algunas analepsis o flashbacks que nos proporcionan información relevante. Mantiene un buen equilibrio entre ese ritmo trepidante que como thriller que es requieren algunas de las escenas, sobre todo cuando nos vamos acercando hacia el final, con algunas escenas más tranquilas y que nos proporcionan un respiro, que nos permiten situarnos dentro de la novela, recolocarnos y no tener una sensación de desasosiego que, en ocasiones, se puede caer en estos tipos de libro. En cuanto a las escenas, estas contienen una muy buena visibilidad gracias a unas descripciones que nos permiten situarnos en cada uno de los escenarios en los que transcurre la acción y unos diálogos donde los personajes cobran todo el protagonismo y nos permiten conocerlos, donde cobran todo el protagonismo sin apenas irrupción del narrador. El final, como he comentado antes, no deja lugar a dudas de que viene una continuación que promete mucho.


En cuanto a los personajes, nos encontramos con viejos conocidos como el inspector Nicolás Valdés, Alfonso, el amigo y compañero de Valdés, o Fernando, el psicópata que sembró el pánico en Mors. Además, conoceremos personajes nuevos que tendrán una gran importancia en la investigación de los nuevos asesinatos, como Sara, la inspectora jefe de la SAC (Sección de Análisis de la Conducta), que empezará a trabajar codo con codo con Nicolás. Aunque el inspector no ha conseguido superar del todo lo que aconteció hace siete años los sucesos de Mors, sabe que es el único capaz de poner freno a Fernando, quien parece que se ha tragado la tierra tras escapar del psiquiátrico donde cumplía condena; sin embargo no tardará en dejar ver su obra cuando aparezca el primer cadáver sin dejar lugar a la duda de que lleva su firma. En esta segunda novela, Blas Ruiz Grau profundiza más en la figura del inspector, en su mente y en su estado psicológico tras lo que tuvo que vivir siete años atrás; Nicolás no es un superhombre capaz de enfrentarse a todo sin que le pase factura, y aquí lo vamos a ver, lo que le convierte en alguien real, cercano y creíble.


No robarás es una lectura adictiva, que por supuesto ha de leerse tras la lectura de No mentirás. Uno de esos libros donde entras y de los que ya no quieres salir, aunque contenga escenas que tensen el estómago. Un placer culpable. 


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