Reseña Me llamo Lucy Barton.- Elizabeth Strout
Editorial: Duomo Ediciones
Año de edición: 2016
En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman. (Sinopsis extraída de: Duomo Ediciones).
La autora:
ELIZABETH STROUT nació en Maine, pero desde hace años reside en Nueva York. Es la autora de Olive Kitteridge, novela por la que obtuvo el Premio Pulitzer y el Premi Llibreter, Los hermanos Burgess, Abide with Me y de Amy e Isabelle, que fue galardonada con el Art
Seidenbaum Award de Los Angeles Times a la primera obra de ficción y el Heartland Prize del Chicago Tribune. También ha sido finalista del Premio PEN/Faulkner y el Premio Orange de Inglaterra. Sus relatos se han publicado en varias revistas, como The New Yorker y O, The Oprah Magazine. (Biografía extraída de: Duomo ediciones).
Mi reseña:
Año de edición: 2016
ISBN: 9788416261918
Formato: Papel
Sinopsis:
La autora:
ELIZABETH STROUT nació en Maine, pero desde hace años reside en Nueva York. Es la autora de Olive Kitteridge, novela por la que obtuvo el Premio Pulitzer y el Premi Llibreter, Los hermanos Burgess, Abide with Me y de Amy e Isabelle, que fue galardonada con el Art
Seidenbaum Award de Los Angeles Times a la primera obra de ficción y el Heartland Prize del Chicago Tribune. También ha sido finalista del Premio PEN/Faulkner y el Premio Orange de Inglaterra. Sus relatos se han publicado en varias revistas, como The New Yorker y O, The Oprah Magazine. (Biografía extraída de: Duomo ediciones).
Mi reseña:
Hoy os traigo la reseña de una novela que he leído en un suspiro y
que, tras su aparente sencillez, esconde
mucho más. Se trata de Me llamo Lucy
Barton, de la escritora norteamericana Elizabeth
Strout. Recibí un ejemplar por parte de Duomo Ediciones
para su lectura y reseña (a quienes les agradezco enormemente el envío del
ejemplar), y cuando me enteré de que Laky organizaba una lectura conjunta en su
blog http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/
no dude ni un momento en apuntarme. Ha resultado ser una novela que se lee
rápido pero que al tiempo va calando en
el lector, va trasladando un mensaje que subyace, una dureza que no se ve a
simple vista, pero que está ahí, que se siente.
Me
llamo Lucy Barton nos cuenta la historia de la propia Lucy,
quien recuerda una etapa de su vida en la que tuvo que permanecer en el
hospital durante varias semanas, y en lo que ese ingreso significó; le devolvió
a su madre, a quien hacía años que no veía, y con quien mantenía una difícil
relación desde la infancia. Pero también sirvió para que Lucy reflexionara
sobre toda su vida, sus duros años de niñez en los que la escasez, tanto
material como sentimental la marcarán para siempre. Unos días en el hospital que significarán
ponerse ante su vida como si de un espejo se tratase para reconciliarse con la
niña que fue y así poder vivir en paz con la adulta en la que se ha convertido.
Cuando comienzas la lectura
de Me llamo Lucy Barton, el lenguaje
sencillo utilizado por la autora puede llevar al lector a pensar que se
encuentra ante una obra de lectura sencilla, pero esto es una impresión
errónea; al ir introduciéndote en la historia te das cuenta de que estás ante una novela que esconde mucho más,
que el trasfondo te lleva hasta un lugar oscuro, triste y en ocasiones
asfixiante en el que la protagonista tiene que crecer; en Me llamo Lucy Barton, Elizabeth Strout nos traslada a un universo en
el que los sentimientos parecen quedar soterrados bajo capas y capas de
autoprotección necesaria en un ambiente en el que las caricias son casi
inexistentes, en el que la infancia se acaba en un suspiro porque los adultos
no se molestan en cuidarla. En muchas ocasiones, los adultos no nos paramos a reflexionar que nuestras acciones de hoy
con los niños condicionarán los adultos que serán mañana, su forma de
relacionarse con los demás y de conducirse en la vida.
Escrito bajo un estilo directo, a modo casi de
autobiografía de la propia Lucy, que
Elizabeth Strout acompaña de una prosa sencilla pero al mismo tiempo
cuidada, en Me llamo Lucy Barton
encontramos la figura de un narrador
protagonista que se expresa en primera persona a través de la voz de Lucy, quién nos irá contando sus
experiencias, arrancando desde su estancia de varias semanas en un hospital, lo
que supone el reencuentro con su madre; una madre con la que le une una
relación complicada marcada por una infancia en la que nunca estuvieron
presentes las caricias. Será a través de la propia Lucy como los lectores
iremos conociendo al resto de los personajes, por lo que siempre obtendremos
una información más subjetiva que la que podría proporcionar un narrador
omnisciente o testigo, pero aún así, he de decir que Me llamo Lucy Barton me ha parecido una novela en la que tienen más
peso los sentimientos de la propia Lucy, como percibe ella la realidad que la
rodea y como recuerda su pasado que como se nos muestran a los lectores el resto
de personajes que la rodean; Elizabeth
Strout nos brinda una novela desde una perspectiva subjetiva, donde las
descripciones vienen marcadas por los recuerdos, resultando en la mayoría de
las ocasiones sencillas a la par que crudas y duras. Estas descripciones,
unidas a unos diálogos sencillos ofrecen al lector unas escenas en las que
subyace mucho más de lo que la autora nos está contando. No vamos a encontrar una historia que sigue un hilo temporal lineal,
pues la novela comienza in media res,
con el ingreso de Lucy en el hospital, y a partir de ahí, irá realizando saltos
temporales a lo largo de su vida.
En cuanto a los personajes,
como he comentado antes, Me llamo Lucy
Barton es una novela cuya historia nos llega desde una perspectiva
subjetiva en la que los personajes,
excepto la propia Lucy, y en ocasiones su madre, no llevan el peso específico
de la historia. Será a través de la voz de Lucy como los lectores conocemos
al resto de personajes de la historia y vamos encajando las piezas que van
componiendo el puzle que forma la vida de la protagonista. Lucy es una mujer que ha conseguido ir hacia delante, pese a haber
tenido una infancia complicada en la que sus padres han jugado un papel que no
es el adecuado. Ya de adulta, ama Nueva York, la ciudad en la que vive, pero
sigue sin encontrar del todo su lugar en el mundo. Personalmente, creo que la
relación que se establece entre Lucy y su madre es, por desgracia, en realidad
mucho más común de lo que pensamos, estableciéndose una barrera invisible entre
padres e hijos que, con el transcurso de los años, es más difícil de franquear,
de traspasar, quedándose en el tintero muchas cosas por decir.
Me
llamo Lucy Barton es una de esas novelas que se cruzan en el
camino del lector y que no hay que dejar pasar. Una de esas lecturas que, tras su aparente sencillez esconde una
historia cruda y dura con la que Elizabeth Strout abre una ventana al alma
de su protagonista.
He leído tanto de ella y tan bueno todo que estoy a punto de empezarla. Todos los posts coinciden en que esconde más de lo que parece y en los personajes... Parece una de las revelaciones del año. Ya contaré mis impresiones.
ResponderEliminarUn beso.
Parece una historia más sencilla de lo que realmente es, a mí me ha gustado mucho. A ver si coincidimos en impresiones ;)
EliminarUn beso!
A mi también me ha gustado mucho. Me ha dado mucha pena la falta de cariño de Lucy en su infancia
ResponderEliminarA mí también me ha dado mucha pena la sensación de soledad que traslada al lector el personaje de Lucy.
EliminarUn abrazo!
Me ha gustado mucho. Esa forma de contar cosas importantes a través de conversaciones banales, creando momentos tan íntimos. Un beso ;)
ResponderEliminarEs verdad que la autora tiene el talento de transmitir mucho a través de situaciones que, aparentemente, son banales.
EliminarUn beso!
Me ha gustado muchísimo y también me ha hecho reflexionar.
ResponderEliminarUn beso
Coincido plenamente contigo! ;)
EliminarUn beso!
Coincido contigo en impresiones, tras esa sencillez, se esconde una lectura mucho más profunda que yo he valorado mucho más al terminar y ponerme a reflexionar sobre la misma. Buena reseña!
ResponderEliminarUn beso
Yo también reflexioné después de terminar esta novela, descubres mucho cuando la dejas reposar.
EliminarUn beso!