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domingo, 21 de septiembre de 2014

Rebelión 20.06.19.- Javier Miró

Reseña Rebelión 20.06.19.- Javier Miró

Sinopsis:


En el año 2024 Madrid no es una ciudad, sólo un montón de ruinas donde no hay ciudadanos, sólo supervivientes. No hay comida, ni agua, ni justicia, ni esperanza. Sólo hay una Rebelión. Álex el Mono es uno de los hijos de la Rebelión. Y como tal no posee más que un incierto presente, unos pantalones desgastados, un Kalashnikov y una determinación por sobrevivir por encima de la lógica. Ha sido condenado a muerte, traicionado por aquellos que, al igual que él mismo, no se pueden considerar amigos más que del día a día y de las balas de su arma. Espera su final en una sucia celda, mientras recibe las cada vez más incómodas y persistentes visitas de sus captores y sus recuerdos. (Sinopsis extraída de la página web del autor: http://www.javiermiro.net).

El autor:

Nunca quise ser escritor, no lo elegí. Al igual que no elegí quedar hechizado por el primer libro que cayó en mis manos: uno cualquiera de la estantería de mi casa. Pasando con mimo aquellas páginas fui enamorándome de ellas aún sin poder leerlas. A diario acudía a esos libros, ansioso por saber qué se decía allí, qué se callaba, o cómo todas aquellas ideas llegaron a plasmarse en lo que mis ojos me mostraban. Quería saber cómo era el libro mudo, desnudo, y cómo se iba vistiendo, aderezando, hasta finalmente mostrarse como es: pleno, voluptuoso, magnífico. Nunca quise ser escritor, no tuve elección. Nací el 6 de Enero, día de Reyes de 1981, en Sevilla, España. Desde muy pequeño oí de todos que era la ciudad más bonita del mundo, lo que alimentó en mí un ansia irrefrenable por comprobar con mis propios ojos si esto era verdad o no. Siempre deseé viajar, y no importaba dónde colocase mi horizonte que automáticamente quería verlo ampliado y superado. Sin embargo pasé mi niñez y mi adolescencia prácticamente sin moverme de Sevilla o sus alrededores. Esto no fue un problema para mí: mi imaginación me transportó muy lejos en el espacio y en el tiempo. Siempre quise contar historias, casi siempre inventadas. Cuando no sabía todavía escribir, comencé a dibujarlas. Recuerdo pasar horas con un lápiz en la mano frente a un papel en blanco, vistiéndolo con mis garabatos. Cuando aprendí a escribir dibujé mis primeros cómics, o tebeos, como se les llamaba por entonces. Emular a Mortadelo y Filemón era mi objetivo. No me senté a escribir un libro “de verdad” hasta que no tuve los trece años cumplidos. La inspiración fue El Hobbit y el mundo de El Señor de los Anillos. Pero ninguna de mis historias se consiguió ver terminada, y supongo que aún andan inacabadas en los cuadernos de mi vieja habitación. Esperando su momento. Fui a la universidad porque era lo que había que hacer. Estudié Historia con gran placer, y aunque terminé la carrera en sí, sigo teniendo la sensación de que uno nunca termina de conocer la Historia de los lugares y las gentes. Así que podríamos decir que sigo formándome. Pude haber intentado seguir haciendo carrera y continuar estudiando para conseguir un trabajo o hacer una oposición. Pero yo ya había cumplido los 25 años y mientras apenas me había movido de casa de mis padres, el mundo seguía haciéndose inmenso a mi alrededor. Estaba esperándome. Viví por un corto periodo de tiempo en Málaga, y por otro aún menor en Canadá, en Toronto. Los viajes llenaron mis ojos de nuevos espacios ilimitados, y mi imaginación terminó de despegar. Así que tiré de las notas mentales que me había estado haciendo con las lecturas de mis maestros Hesse, Vargas Llosa, Orwell, Borges, Bradbury, García Márquez…, y fui dándole forma a mi primera historia: Factor 16 (2007). Y aunque no la viera terminada aún, sí que pude cerrar el cuento infantil de Leo y el país de la música (2008). Por fin tenía algo en mis manos. No fue hasta mi llegada a Madrid en 2008, hasta que no empecé a cerrar mis novelas. La primera en caer fue Rebelión (2009), a la que seguiría La Cacería (2010) y Acción Evasiva (2011). También entonces produje varios cuentos, micro-relatos, sketchs de humor, e incluso guiones televisivos. Añadí a mi repertorio nuevos maestros como Mcarthy, Palahniuk, Cortázar, o Welsh, nutriéndome de su estilo y tremenda energía. En 2012 sentí la necesidad de volver a viajar, lejos, tanto como pudiera llegar. Por eso hice las maletas, me deshice de lastres y miedos, y me mudé a Australia. Desde el otro confín del mundo publiqué al fin mi primera novela: Rebelión 20.06.19, primero por mi cuenta, y luego profesionalmente (Triskel ediciones 2014). Pasé allí algo más de un año y dos meses que me llenaron de vitalidad y que me devolvieron a Madrid con ganas de dar hasta la última gota hasta que haya visto cumplirse mis sueños. Sirvan estas líneas de testigo de que así va a ser. (Biografía extraída de la página web del autor: http://www.javiermiro.net).

Mi reseña:

La entrada de hoy es para otra novela recién terminada, a la que le puse el punto y final ayer por la noche: Rebelión 20.06.19 de Javier Miró. Una novela que nos plantea un futuro cercano no demasiado halagüeño. Además, tengo que agradecer al autor su confianza para realizar una reseña de su obra. 

La acción de Rebelión 20.06.19 nos sitúa en Madrid, un Madrid destruido por una guerra oportunista que ha asolado el país, aprovechando la enorme crisis económica por la que atravesaba el país, para que un ejército invasor procedente del norte de África intentara hacerse con el control del territorio español. Pero tras terminar la guerra, llega una Rebelión, pues el ejército no está dispuesto a perder el control sobre la ciudadanía, y ésta no pretende volver a pasar por lo mismo que les llevó a sufrir la enorme crisis económica y social anterior a la guerra. Todo esto lo iremos averiguando a través de los pensamientos y recuerdos de Álex, un plometa de la Rebelión, que se encuentra en una celda de aislamiento de una comisaría, donde entre tortura y tortura, entre consciencia y ensoñación, no podrá evitar que vuelvan a su mente todos los momentos importantes de su vida, desde su niñez antes de que todo saltara por los aires, hasta el momento en el que ha sido traicionado por alguno de los que él consideraba sus amigos, chicos de la calle que como él, solo se pueden preocupar por sobrevivir un día más. A través de sus pensamientos, conoceremos como el niño Alexander llega a convertirse en Álex El Mono

Rebelión 20.06.19 es una novela que nos plantea una realidad futura (a no muy largo plazo) distópica, en la que la sociedad, tal y como la conocemos ha desaparecido. Madrid, al igual que el resto del país (se supone) ha sido víctima de una guerra y una posterior Rebelión que han tenido como resultado el hecho de que un número de ciudadanos queden dentro de un perímetro de seguridad, viviendo con todo tipo de lujos, pero siguiendo las normas dictadas por el poder, mientras que aquellos que no acatan las normas, son desechados a vivir en el extrarradio, como apestados, sin apenas recursos para sobrevivir y teniendo que luchar por la propia supervivencia. Por desgracia, cuando nos enfrentamos a lecturas de este tipo, y tal como están las cosas, nos hace plantearnos muchas cosas, pues no puedes evitar que muchas veces, la inquietud te asalte y te formules algunas preguntas, muchas veces incómodas de responder, incluso a ti mismo. Porque tal y como pasa en la novela, las desigualdades sociales son cada vez mayores, y la sensación de encontrarnos encima de un polvorín cada día va en aumento. Es por ello que, Javier Miró, partiendo de una premisa real, nos plantea un escenario futuro que nadie desea, haciendo que podamos reflexionar sobre ello. 



Utilizando un lenguaje cuidado, pero al mismo tiempo duro y directo, adecuado a los protagonistas y al entorno en el que estos se mueven; Javier Miró no duda en utilizar un lenguaje callejero y vulgar cuando es necesario, pues no debemos olvidar que los protagonistas de Rebelión 20.06.19 son en su mayoría niños y adolescentes que se mueven en suburbios, criados en las calles y con una educación mínima, rodeados de muerte y destrucción (por lo que no sería lógico que utilizaran un lenguaje elaborado y de una gran factura). Narrada con un ritmo que sufre algunos altibajos, en general mantiene un ritmo medio que cambia a ser rápido en las escenas de acción, donde el autor consigue que el lector sienta lo trepidante de la escena. Cambiando con bastante frecuencia de la figura del narrador omnisciente en tercera persona al narrador protagonista cuando sea Álex quien narre su historia a través de sus pensamientos; estos cambios tan frecuentes pueden despistar un poco al lector, ya que además, los pensamientos de Álex no siguen un hilo temporal lógico, sino que van saltando de un momento de su vida a otro, sin un orden concreto. Para mí, esto es lo que ha representado la mayor dificultad a la hora de seguir la lectura, de disfrutarla más, pues cuando estaba metida de lleno en una trama, saltaba a otra y eso me descolocaba por completo y tenía que volver a empezar. En cuanto a la trama, además de lo comentado anteriormente, me ha faltado más desarrollo en cuanto al origen del conflicto (el porqué de una guerra con un ejército invasor) y sobre todo, algunas subtramas que hubieran tenido más jugo, quizá se pasa demasiado por encima. Lo que sí consigue Javier Miró en Rebelión 20.06.19 son unas escenas donde la violencia, muy presente en toda la obra en general, llegue a ser verdaderamente brutal, animal en muchos casos, transmitiendo al lector que se trata de una violencia básica e inherente al ser humano, creando en general una buena ambientación durante toda la novela.

Fotografía de Satoki Nagata
En relación a los personajes, el protagonista absoluto es Álex, un chico que está fundamentalmente preocupado por su propia supervivencia, pero que en el fondo, no ha perdido del todo los valores que aprendió antes de que llegara la guerra. Sigue conservando un buen fondo, pero las circunstancias le han obligado a convertirse en lo que es. Con una personalidad determinada, pero al mismo tiempo, y aunque parezca contradictorio, dependiente de las personas a las que quiere, su punto débil son sus aprecios. Hay personajes que giran a su alrededor y que, sin que él se dé cuenta, lo posicionan donde quieren cuando ellos quieren, como son Aury o Charli; otros como Carito, Gon o Zuñi serán el contrapunto a estos, pues la ayuda que le querrán prestar a Álex es completamente desinteresada. Quizá el hecho de que el protagonismo recaiga por completo en Álex, hace que el resto de personajes quede un poco desdibujado, ya que todo lo que conocemos de ellos está relacionado con él, no como personajes independientes; no conoceremos nada de sus vidas más allá de aquello que los relacione directamente con El Mono. Sin embargo, hay que reconocer que las interacciones entre los personajes son buenas, intensas y adecuadas para la trama que se está desarrollando; son relaciones crudas, donde casi no hay lugar para los sentimientos, y por supuesto, ninguno para el sentimentalismo. Se trata de una realidad donde se vive el aquí y el ahora, y los personajes son muy conscientes de ello. 



Rebelión 20.06.19 es una novela cruda, dura y que llega a hacerte reflexionar, con altas dosis de acción y en muchas ocasiones, desoladora. Javier Miró tiene un buen debut literario, con cosas que pulir, por supuesto; pero todos tenemos cosas que pulir siempre, no sólo cuando estamos empezando en algo ya que nunca terminamos de aprender, pues cuando nos acomodamos en una situación y pensamos que ya lo tenemos todo hecho, es entonces cuando la situación se vuelve peligrosa y cuando nos puede sorprender esa Rebelión que haga saltar todo nuestro mundo por los aires. 


6 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Pinta muy bien esta novela. Es interesante que una ciudad cercana sea la escogida para un escenario caótico, estoy más acostumbrada a encontrar sitios de Estados Unidos, seguro que es un cambio muy agradable. Me quedo con el título.
    ¡Gracias por compartirlo! Nos leemos :)

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    1. Me alegra que te haya gustado la entrada!!. Es una novela interesante, a la que vale la pena acercarse.
      Un saludo!!!

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  2. Me gusta de vez en cuando leer este tipo de distopias apocalípticas, más aún si es en escenarios conocidos. Me hace gracia lo de que el punto débil del protagonista son sus afectos... suele ser así normalmente ;) Lo que me da un poco de miedo de esta lectura es la violencia que contiene y con la que a veces no me llevo bien. Ya veremos, curiosidad tengo, desde luego.

    Gracias y besos!

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    1. Hola Ana!. La verdad es que resulta curioso que el escenario sea conocido, porque parece que todo es más cercano. Espero que te animes!.
      Besos!!

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  3. A mí también me parece una propuesta interesante, aunque cono todo lo que me quiero leer ahora mismo no prometo nada.
    Besos!!

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