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jueves, 5 de junio de 2014

Diario.- Ana Frank

Reseña Diario.- Ana Frank

Sinopsis:

Tras la invasión de Holanda, los Frank, comerciantes judíos alemanes emigrados a Amsterdam en 1933, se ocultaron de la Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Ana tenía sus oficinas. Eran ocho personas y permanecieron recluidas desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que fueron detenidos y enviados a campos de concentración. En ese lugar y en las más precarias condiciones, Ana, a la sazón una niña de trece años, escribió su estremecedor Diario: un testimonio único en su género sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Ana y sus acompañantes. Ana murió en el campo de Bergen-Belsen en marzo de 1945. Su Diario nunca morirá.

La autora:

Annelies Marie Frank Hollander, conocida en español como Ana Frank (Fráncfort del Meno, 12 de junio de 1929–Bergen-Belsen, marzo de 19452 ), fue una niña judía alemana, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank, la edición en forma de libro de su diario íntimo, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Amsterdam (Países Bajos) durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. El único sobreviviente de los ocho escondidos fue Otto Frank, su padre. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus en marzo de 1945, pocos días antes de que éste fuera liberado. En 1947, apenas dos años después de terminada la guerra, Otto publicó el diario bajo el título La casa de atrás (en neerlandés, Het Achterhuis). (Fuente: http://es.wikipedia.org)

Mi reseña:

Leí este libro, o más bien, tendría que decir que leí este diario, cuando tenía unos trece años, y a día de hoy, veinte años después, sigo recordando su lectura como si fuera ayer. Creo que puedo decir, sin temor a equivocarme, que es uno de los libros que más ha marcado mi vida. Ana Frank consiguió traspasar el tiempo y el espacio para acompañarme durante su lectura y quedarse a formar parte de mi vida para siempre

A través de las páginas de su diario, al que se dirige como si fuera una amiga imaginaria a la que llama "Kitty", Ana Frank nos cuenta como es su cautiverio durante dos años en una pequeña buhardilla sobre unos almacenes, cuya entrada está disimulada por una librería, donde se esconde junto a su familia; con ellos también permanece escondida otra familia, los Van Daan y Fritz Pfeffer (a quién Ana nombra en su diario bajo el seudónimo de Alfred Dussel). Y este cautiverio, ocurrido en Amsterdam, no tiene otra causa que el hecho de que Ana y todas las personas que se esconden junto a ella son judíos. Estamos en junio de 1942, en plena vorágine de locura nazi. La persecución a la población judía ya no tiene vuelta atrás y sólo queda una opción: volverse invisible; para ello contarán con la ayuda de holandeses no judíos y contrarios al régimen como Miep Gies o su esposo Jan, entre otros. Esto es lo que estas personas, ocultas tras una librería tratarán de lograr, volverse transparentes a la locura en la que el mundo se ha sumido. Pero en 1944, ese muro de invisibilidad caerá y de Ana sólo quedará su testimonio, plasmado en esos cuadernos, sólo "Kitty" podrá hacernos llegar sus vivencias. 


Entrada al escondite original que se conserva en la
Casa- Museo de Ana Frank en Amsterdam
No se puede enfocar la lectura de este libro como se enfoca la lectura de una novela, puesto que no lo es, pero tampoco es un relato autobiográfico; se trata de un diario, y además de una niña de trece años, que está entrando en la adolescencia, pero en la de los años cuarenta. Por lo tanto, nos encontramos ante un libro que, en muchas ocasiones, aunque ahora lo leamos a una edad relativamente temprana, nos puede parecer demasiado inocente, pero es que hay que contextualizarlo: la adolescencia de entonces no es la de ahora, la inocencia duraba más tiempo, aunque la situación que les rodease fuese completamente desesperada, sorprende ver que Ana, a pesar de realizar reflexiones o tener pensamientos muy maduros para su edad, por otra parte, no deja de mirar al mundo con ojos de niña, un mundo que se ha vuelto completamente loco, que se desmorona a su alrededor, pero al que ella sigue siendo capaz, hasta el final, de mirar con esperanza, aunque a veces se le haga cuesta arriba. 


Ana y su hermana Margot
A lo largo de la lectura, Ana nos irá describiendo a todas las personas que viven con ella, tanto de su familia como de aquellos que comparten con ellos escondite, así como a aquellos que les ayudan a esconderse. Su escritura al comienzo del diario es más infantil, detalla todo aquello que hace, su rutina, y resulta gracioso que hasta critica a sus compañeros de espacio. En estas páginas descubrimos a una niña que todavía no es demasiado consciente de su situación, sigue hablando de sus compañeros de colegio, de que hará cuando los vuelva a ver; pero conforme avanzamos en la lectura, observamos que se va produciendo un cambio en Ana, va madurando y con ella su escritura. Comenzará a reflexionar sobre la guerra que ella está viviendo desde su escondite, nos hará partícipes de sus sentimientos más íntimos, sus miedos, sus inseguridades o su despertar al amor. Pero, sobre todo, descubriremos que Ana, a través de su diario, y sin ella imaginarlo, estaba haciéndonos a nosotros, los que seríamos sus futuros lectores, conocedores de su verdadero yo; esa Ana que no se dejaba ver en ese reducido espacio y que sólo salía para plasmarse en las páginas de un cuaderno de tapas de tela con cuadros rojos y negros que un día le señaló a su padre tras una vitrina. 


Diario original de Ana Frank conservado en su Casa Museo
en Amsterdam
Lo bueno de este libro es que Ana Frank nunca se preocupó de ser políticamente correcta (aunque cuando empezó el diario, sí se planteó que su futuro sería el periodismo o la escritura, y llegó a plantearse el publicar su diario cuando pudiera volver a por él), escribió desde las entrañas, lo que le pasaba por la mente y tal como le pasaba. Y ahí es donde radica la fuerza de este diario. Ana nunca pensó que fuera a llegar al gran público tal y como le estaba contando su vida (en forma de cartas) a "Kitty". Supongo, que si hubiera tenido la oportunidad, lo hubiera pulido, lo hubiera corregido... Por una parte, hubiera perdido la frescura y, quizá la fuerza que otorga la espontaneidad, pero también es cierto que hubiera significado un final diferente también para Ana. 

Está claro que Ana Frank no escribió una novela histórica, pero quizá, sin llegar a ser ella consciente, y por desgracia no lo pudo llegar a ser nunca, nos ha legado la Historia en las páginas de su cuaderno, y eso nada ni nadie se lo podrá arrebatar. Gracias Ana.  


Estatua en honor de Ana Frank en
Amsterdam

10 comentarios:

  1. Como dices, si Anna hubiera podido publicarlo, seguro que perdería mucho. Quizás hubiera decidido eliminar muchas de las críticas hacia su madre, por ejemplo.
    Yo leí el libro el año pasado, y a pesar de que lo escribiera una niña, es de lo mejor que se puede encontrar sobre el sufrimiento judío. Un libro muy recomendable.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, pese a estar escrito por una niña dentro de una buhardilla transmite tanto sobre el sufrimiento judío. Un libro que todo el mundo debería leer.
      Saludos!!

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    2. yo lo he leí hace dos años
      es un libro muy triste pero es de los mejores libros que he leído en mi vida

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    3. Si que lo es; la tristeza está en saber cual es el destino de Ana, pero en el fondo, ella nunca perdió la esperanza...

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  2. No tengo por costumbre releer libros pero tal vez con este deba hacer una excepción. Lo leería más o menos con la misma edad con que tú lo hiciste, por lo que lo tengo muy olvidado. Además, sería interesante ver como los años transcurridos me ofrecen una lectura diferente.
    Gracias por el recordatorio. Besos!!!

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    1. Yo tampoco suelo releer libros, porque enseguida recuerdo el contenido y me ya se lo que viene, pero creo que este es de los pocos que he leído un par de veces, y la verdad, merece la pena.
      Besos!!

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  3. te recomiendo por si no lo conoces Treblinka, de Chil Rajchman, que fue un superviviente del campo de concentracion de Treblinka

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    1. Muchas gracias por la recomendación!, me lo apunto, aunque no sé cuando le podré hacer hueco porque tengo una lista de pendientes casi eterna...

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    2. y por supuesto tienes que leer el niño con el pijama de rayas

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    3. Ese si lo he leído, todavía no está reseñado en el blog, pero leído sí ;)

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